(BUENOS AIRES).- Adam Bareiro, delantero de Boca, podría ser operado de un problema lumbar y quedar tres meses fuera de las canchas si en los próximos días no responde al bloqueo que le realizó el cuerpo médico. La próxima semana será clave para definir el panorama: si el tratamiento no funciona, la cirugía se volvería inevitable.
El futbolista paraguayo arrastra una molestia en la espalda que no muestra la evolución esperada. Los profesionales del Xeneize le hicieron un bloqueo lumbar como primer paso, antes de evaluar una intervención quirúrgica. La falta de respuesta positiva encendió las alarmas en el club.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena contaba con Bareiro para sumar variantes en el ataque, pero la situación física del delantero volvió a generar incertidumbre. Esta temporada ya había sufrido una lesión muscular que afectó el complejo aductor y el recto anterior del abdomen, un antecedente que también había preocupado al cuerpo técnico.
El mercado de pases y la búsqueda de un nueve
Mientras tanto, la dirigencia de Boca busca un centrodelantero en el mercado de pases. Los nombres que maneja incluyen a Lucas Passerini y David Romero, entre otras alternativas, y la posible baja prolongada del paraguayo podría acelerar esas gestiones.
La ausencia de Bareiro obligaría a replantear la planificación ofensiva justo en un momento donde el Xeneize ya necesitaba reforzar esa zona del campo. El delantero había llegado al club para convertirse en una opción importante dentro del ataque por su potencia física y su capacidad para jugar como referencia ofensiva, dos características que el cuerpo técnico valoraba para afrontar un calendario exigente.
Si el bloqueo no da resultado y Bareiro debe operarse, la rehabilitación demandaría cerca de tres meses y el atacante se perdería una porción importante del calendario. El club todavía espera que el tratamiento funcione para evitar el quirófano, aunque ya tiene contemplado el escenario más negativo.
Por estas horas, Arruabarrena trabaja con el plantel que tiene a disposición y la comisión directiva continúa analizando incorporaciones. La evolución que muestre Bareiro en la semana entrante definirá si Boca recupera una pieza ofensiva o si debe afrontar varios meses sin uno de sus delanteros.
