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Boca perdió con Riestra: 3 errores que liquidaron el partido «Fue vergonzoso»

 

La defensa xeneize se desmoronó en el primer tiempo

 
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(BUENOS AIRES).- Boca dejó una imagen muy preocupante en su estreno en el campeonato al caer frente a Deportivo Riestra en un partido que evidenció graves desatenciones defensivas y una alarmante falta de reacción. La derrota golpea justo antes del compromiso decisivo que el equipo de Rodolfo Arruabarrena afrontará el próximo jueves en Chile por la clasificación continental.

Un primer tiempo que liquidó el partido

En la primera mitad, Riestra fue letal: convirtió tres goles en apenas tres ataques claros, aprovechando los reiterados desajustes de la última línea xeneize. "En apenas tres ataques claros durante la primera mitad, el equipo local convirtió tres goles que dejaron prácticamente sentenciado el partido antes del descanso", describe el desarrollo de un encuentro que desde temprano se inclinó para el conjunto local. La falta de coordinación entre los defensores y las dificultades para ganar los duelos individuales fueron determinantes en un tramo que resultó imposible de revertir.

Montero quedó en el centro de las críticas. El futbolista "tuvo responsabilidad directa en las tres conquistas del rival", según se desprende del análisis del partido, y su rendimiento encendió las primeras alarmas en un equipo que no encontró respuestas desde el mediocampo para cortar los avances. Las desatenciones en el retroceso y una defensa que transmitió inseguridad durante toda la noche le impidieron a Boca recuperar el control del juego en ningún momento de la primera etapa.

En el complemento se esperaba una reacción, pero el desarrollo prácticamente no cambió. Boca monopolizó la posesión del balón durante varios pasajes, aunque esa superioridad fue estéril. La circulación resultó lenta, las asociaciones escasearon y las llegadas de peligro fueron mínimas. El arquero Ignacio Arce atravesó una segunda mitad sin sobresaltos, ya que el conjunto visitante nunca encontró los caminos para generar situaciones claras de gol ni para poner en riesgo el resultado.

La rotación del plantel que dispuso Arruabarrena, pensada para cuidar piernas de cara al exigente partido internacional, terminó abriendo interrogantes. Varias actuaciones individuales dejaron la sensación de que más de un futbolista no está preparado para afrontar los desafíos más importantes de la temporada y deberá esperar una nueva oportunidad para recuperar terreno. El cuerpo técnico tendrá que revisar aspectos tácticos y también el rendimiento de algunos nombres propios que quedaron expuestos durante los noventa minutos.

La derrota aparece como un llamado de atención en un momento sensible del calendario. Boca tiene poco tiempo para corregir los errores defensivos, mejorar el funcionamiento colectivo y recuperar confianza antes de un compromiso que puede marcar el rumbo de su semestre. La fragilidad exhibida frente a Riestra obliga a encontrar respuestas con urgencia, sobre todo en un plantel que alternó buenas y malas en la pretemporada y que ahora enfrenta la presión de un duelo de máxima exigencia.

El equipo viajará a Chile con la obligación de cambiar la imagen y demostrar que el tropiezo fue apenas un accidente. Para conseguirlo necesita una versión mucho más sólida, con equilibrio entre líneas, concentración defensiva y la capacidad de transformar la posesión en situaciones de peligro. Solo así podrá dejar atrás una derrota que dejó muchas preocupaciones y muy pocas certezas de cara al desafío internacional que se avecina.