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Tras la dura derrota vs. Riestra, el plantel de Boca hizo una promesa interna para lo que viene

 

La promesa en el vestuario xeneize antes del duelo clave por la Sudamericana

 
Boca
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(BUENOS AIRES).- Boca sufrió una goleada por 3-0 ante Deportivo Riestra en el arranque del Torneo Clausura y, puertas adentro, el plantel se comprometió a dejar atrás la imagen del Bajo Flores cuando visite este jueves a O’Higgins, en un partido decisivo por la Copa Sudamericana.

La caída en el estadio Guillermo Laza encendió todas las alarmas. El equipo se fue al entretiempo perdiendo por tres goles y la falta de reacción tras cada conquista del local generó preocupación entre los hinchas y el cuerpo técnico. "Irse 3-0 al entretiempo no pasó desapercibido para nadie", reflejó el clima puertas adentro, en un partido que marcó la primera visita de Boca a ese escenario.

Los futbolistas no ocultaron su malestar. Según reveló DSports Radio, "al plantel no le gustó para nada la forma en la que se consumió la derrota y que quieren cambiar la imagen en el próximo partido". Nadie en el grupo quedó conforme con lo ocurrido y se hicieron la promesa interna de mostrar una cara completamente distinta ante el conjunto chileno.

La decisión de Rodolfo Arruabarrena de preservar a varios titulares terminó jugándole en contra. La apuesta por un equipo alternativo no funcionó y Boca nunca encontró respuestas para torcer el rumbo de un partido que quedó definido en apenas 45 minutos. El Vasco buscó dosificar las cargas pensando en la Sudamericana, pero la derrota expuso falencias que trascienden los nombres que estuvieron en cancha.

El hecho de no haberse podido levantar después de cada gol caló hondo en el plantel. La preocupación no pasa solo por el resultado abultado, sino por la forma en la que el equipo se desdibujó sin capacidad de respuesta. "La caída ante Riestra encendió las alarmas por la forma en la que se perdió, más allá de la abultada diferencia", fue el diagnóstico que sobrevoló las horas posteriores al partido.

Ahora la mira está puesta en la Copa Sudamericana, uno de los grandes objetivos del segundo semestre. Boca necesita al menos un empate contra O’Higgins para avanzar a los octavos de final y enfrentar a Recoleta de Paraguay en la próxima instancia. La obligación de conseguir la clasificación y la posibilidad de reivindicarse rápido aparecen como los principales motores para un grupo golpeado pero con margen para corregir el rumbo.

En la intimidad del vestuario confían en que el jueves la historia será diferente. Todas las partes saben que hay mucho para mejorar y que el equipo del Vasco buscará dar pelea en un certamen continental que asoma como prioridad absoluta para este segundo tramo del año.

Próximos partidos

La agenda inmediata no da respiro. Después de la visita a O’Higgins (jueves 30 de julio, 21.30), el equipo de Arruabarrena viajará a Rosario para enfrentar a Newell’s el domingo 2 de agosto a las 17.00. Luego recibirá a Estudiantes el miércoles 5 de agosto a las 19.00 y a Vélez el domingo 9, con horario a confirmar.