(BUENOS AIRES).- Boca rechazó la primera oferta formal del Napoli por el delantero Exequiel Zeballos, valuada en cerca de 10 millones de dólares, pese a que el jugador ya tendría acordados los términos de su contrato personal con el club italiano. La propuesta no convenció a la dirigencia y la negociación ingresó en un compás de espera.
El entorno del “Changuito” asegura que el futbolista quiere dejarle dinero al club mediante una transferencia y no marcharse con el pase en su poder una vez que finalice su vínculo. Ese gesto le da margen a la gestión que encabeza Juan Román Riquelme, que busca esquivar la pérdida de una de sus principales promesas sin obtener un beneficio económico.
El factor contractual le mete presión a la operación. Zeballos tiene contrato vigente hasta diciembre de 2026 y no hay una renovación confirmada, por lo que una demora en la definición podría habilitarlo a negociar con otras instituciones al acercarse el final del vínculo. La intención del Xeneize es resolver la venta antes del cierre del libro de pases para no exponerse a ese escenario.
Las lesiones condicionaron la continuidad del delantero en los últimos años. Una grave fractura de tibia y peroné lo dejó fuera de las canchas durante meses y demoró su despegue definitivo. Sin embargo, en el último semestre Zeballos volvió a mostrar su mejor versión y recuperó protagonismo con su capacidad de gambeta y desequilibrio en el uno contra uno.
Ese resurgimiento reavivó el interés de clubes del exterior. Napoli fue el primero en mover fichas con una oferta concreta, aunque los números no cerraron para la dirigencia de Boca, que considera insuficientes los 10 millones de dólares por el total de la ficha.
El plan con los fondos
En caso de concretarse la venta, la dirigencia evalúa utilizar ese ingreso para reforzar otras posiciones del plantel. La partida del chaqueño también tendría un impacto deportivo directo para Rodolfo Arruabarrena, que perdería una alternativa de desequilibrio en ataque de cara a la continuidad de la temporada.
Las conversaciones continúan abiertas y Boca deberá definir si acepta la propuesta sin cambios, negocia una mejora o espera una nueva oferta. Napoli mantiene la intención de sumar al delantero, aunque todavía falta la parte más difícil: que los clubes se pongan de acuerdo en el monto de la transferencia.
La prioridad de la dirigencia es cerrar la operación en este mercado. El jugador ya dio el visto bueno a su contrato en Italia y su salida se perfila como inminente, siempre que el conjunto napolitano mejore los números de la propuesta inicial. El reloj corre: si no hay acuerdo antes del cierre del libro de pases, Boca se arriesga a que Zeballos pueda negociar libremente con otros clubes a partir de 2026.
