(BUENOS AIRES).- “Hoy el único refuerzo que tengo es Lozano. Hasta que no firmen… Esto es Boca y nunca se sabe”, había dicho Rodolfo Arruabarrena apenas consumada la clasificación a octavos de la Copa Argentina. Horas después, el club oficializó los regresos de Sebastián Villa y Álvaro Montero, dos colombianos que ya fueron campeones juntos en Deportes Tolima y que este sábado compartieron su primer entrenamiento en Ezeiza.
La vuelta al ruedo de la dupla cafetera tiene un antecedente concreto: en 2018, antes de que Villa iniciara su primera etapa en el Xeneize, el extremo y el arquero levantaron el torneo colombiano con Tolima. Aquella final de visitante ante Atlético Nacional se definió por penales, con Villa convirtiendo el primer remate y Montero atajando dos para sellar la consagración ante un equipo que entonces dirigía Jorge Almirón.
El camino de Villa hasta este reencuentro incluyó su salida de Boca en 2023, un paso por el Beroe Stara Zagora de Bulgaria y el regreso al país en julio de 2024 para jugar en Independiente Rivadavia, donde fue figura y campeón de la Copa Argentina. A mediados de 2026 volvió a ponerse la azul y oro, entre comentarios cruzados de hinchas y con la expectativa de recuperar su mejor versión.
Montero, arquero de 31 años, construyó un recorrido distinto. Después de tres temporadas más en Tolima, se afirmó como titular en Millonarios de Colombia desde principios de 2022. En 2025 pasó a préstamo a Vélez, que ejecutó la opción de compra tras sus buenos rendimientos. Boca desembolsó cerca de 4 millones de dólares para adquirir su pase y desde el primer día se perfila como pieza para el once titular.
La búsqueda de un arquero se volvió prioritaria porque Leandro Brey no terminó de conformar cuando le tocó atajar, Javier García apenas sumó minutos oficiales en este 2026 y Agustín Marchesin se recupera de una lesión ligamentaria que lo tendrá fuera hasta el año próximo. Con ese panorama, la llegada de Montero se aceleró para darle a Arruabarrena una variante de jerarquía justo en la antesala de un cruce internacional.
El propio Vasco dejó en claro que hasta no ver las firmas no daba nada por cerrado: “Hoy el único refuerzo que tengo es Lozano. Hasta que no firmen… Esto es Boca y nunca se sabe”. La frase sonó a advertencia puertas adentro, pero la documentación se resolvió el último fin de semana y ambos estuvieron a disposición desde el arranque de la semana.
El primer examen para Montero asoma este jueves a las 21.30 en la Bombonera, cuando Boca reciba a O’Higgins por la ida del playoff de la Copa Sudamericana. Si el cuerpo técnico lo dispone, el colombiano debutará de inmediato; Villa también quedó en condiciones de sumar minutos y espera su oportunidad para volver a festejar —como ya lo hicieron juntos hace ocho años— con la camiseta xeneize.
