(BUENOS AIRES).- “El vestuario es un cementerio”, Rodolfo Arruabarrena no encontró mejor definición para el ánimo de Boca tras la goleada por 3 a 0 frente a Deportivo Riestra en el debut del Clausura. Con ese presente lleno de dudas, el Xeneize visita este jueves a las 21:30 a Deportivo O’Higgins en el estadio El Teniente de Rancagua, con la obligación de hacer valer el 1 a 0 de la ida para meterse en los octavos de final de la Copa Sudamericana.
La ventaja mínima conseguida en La Bombonera con el gol de Miguel Merentiel, tras una asistencia de Leandro Paredes, les da cierto margen a los dirigidos por Arruabarrena en Chile. Sin embargo, el antecedente inmediato de la caída sin atenuantes en el torneo local obligó a una autocrítica interna y a un replanteo táctico para sellar la clasificación.
Para este partido, el Vasco modificará el esquema y apostará por un 4-3-1-2, sacrificando al juvenil Leonel Flores para incluir a Santiago Ascacíbar en la mitad de la cancha. La principal novedad en la probable formación de Boca es el regreso del lateral Leandro Lozano, recuperado de una distensión en el músculo semimembranoso izquierdo, junto con la vuelta de Leandro Paredes, quien descansó el fin de semana pensando en la revancha copera.
De esta manera, el once dispuesto para defender la ventaja en suelo chileno sería con Álvaro Montero en el arco, pese a haber quedado bajo la lupa por su actuación ante Riestra, aunque con el respaldo público de Óscar Córdoba, quien recordó que Montero “es un arquero de Selección”. La defensa se completará con Lozano, Nicolás Figal, Ayrton Costa y Lautaro Blanco; un mediocampo con Ascacíbar, Paredes y Milton Delgado; Tomás Aranda como enlace y la dupla de ataque compuesta por Sebastián Villa y Merentiel.
Cómo llega el local y qué necesita para pasar
Del otro lado, Deportivo O’Higgins, dirigido por Lucas Bovaglio, reservó a todos sus titulares en la liga chilena para llegar de la mejor manera a este duelo. En su última presentación cayó 2-0 ante Deportes Concepción, pero lo hizo con una formación alternativa para priorizar la Copa. Tras el 1 a 0 sufrido en Buenos Aires, el equipo de Rancagua se apoya en su solidez como local y maneja un panorama concreto: si gana por dos goles de diferencia avanzará directamente a la siguiente fase. En cambio, si logra imponerse por un solo tanto, forzará a una definición por penales que prolongaría la paridad en el estadio Codelco El Teniente.
O’Higgins saldría con Omar Carabalí en el arco; Felipe Faúndez, Alan Robledo, Miguel Brizuela y Luis Pavez Muñoz en el fondo; Felipe Ogaz, Juan Leiva y Bryan Rabello en el mediocampo; y Francisco González, Arnaldo Castillo y Martín Sarrafiore en ataque, repitiendo la base que jugó en la ida.
Con el árbitro colombiano Wilmar Roldán impartiendo justicia y David Rodríguez a cargo del VAR, el encuentro será televisado en vivo por la señal de DSports. En caso de mantener o ampliar la ventaja, Boca se cruzará en los octavos de final con Deportivo Recoleta, que ya espera rival en la llave de la Gran Conquista.
