(BUENOS AIRES).- Nazareno Arasa, de 36 años, fue designado para impartir justicia en el cruce entre Boca y Sarmiento por los dieciseisavos de final de la Copa Argentina, que se juega esta noche en el Estadio Marcelo Bielsa de Rosario. El colegiado inicia con este mano a mano copero su calendario oficial del segundo semestre.
Junto a Arasa, el equipo arbitral en el terreno de juego lo completarán José Castelli y Federico Cano como asistentes, mientras que Bryan Ferreyra oficiará de cuarto árbitro.
El historial de Arasa con Boca y Sarmiento
El juez ya dirigió al Verde de Junín en 20 ocasiones. Con Arasa en la cancha, Sarmiento acumula 6 victorias, 8 empates y 6 derrotas.
El historial con Boca es más acotado: fueron 11 partidos, con un saldo de 5 triunfos para el Xeneize, 2 igualdades y 4 caídas.
La designación de Arasa para esta instancia de la Copa Argentina llega en un momento particular para el arbitraje argentino, que en el segundo semestre del año suele sumar mayor exposición con la reanudación de los torneos locales y las competencias internacionales. El árbitro de 36 años ya cuenta con experiencia en partidos eliminatorios como el de esta noche, y su desempeño en Rosario será observado de cerca en el arranque oficial de la temporada para su equipo.
Boca y Sarmiento se enfrentan en un escenario neutral que promete ser una buena medida para ambos planteles. Para el Xeneize, el duelo copero es la primera prueba de fuego antes de una seguidilla exigente. Para el equipo de Junín, en tanto, representa la chance de dar el golpe ante uno de los candidatos al título en la Copa Argentina.
El encuentro de esta noche es la primera escala de una agenda cargada para Boca. El 23 de julio recibirá a O’Higgins por la ida del repechaje de la Copa Sudamericana; el fin de semana siguiente visitará a Deportivo Riestra en el debut del Clausura y luego viajará a Chile para la revancha copera.
Para Arasa, el duelo en Rosario también representa el comienzo de su actividad oficial en lo que resta del año, con la expectativa puesta en firmar una actuación sólida en la reanudación del calendario.
