(BUENOS AIRES).- “Las diferencias económicas entre ambas instituciones terminaron siendo insalvables”. Con esa definición, la dirigencia de Boca Juniors dio por caída la negociación por David Romero, el delantero de Tigre que había pedido Rodolfo Arruabarrena. El Consejo de Fútbol decidió dar un paso al costado y abandonar las conversaciones, informaron desde el club.
El atacante de 23 años era uno de los principales apuntados por el cuerpo técnico para reforzar el ataque xeneize. Arruabarrena valoraba su potencia física, su movilidad y el crecimiento que mostró en el fútbol argentino, características que lo convertían en una alternativa para ampliar las variantes ofensivas del plantel. Sin embargo, la postura de la dirigencia de Tigre fue firme en lo económico y Boca consideró que las pretensiones eran “demasiado elevadas”, al punto de que la operación dejó de tener sentido en términos financieros.
Ante ese escenario, el Consejo de Fútbol optó por retirarse de las conversaciones y concentrar sus esfuerzos en otros futbolistas que figuran en la carpeta del club. La prioridad sigue siendo incorporar un centrodelantero antes del cierre del mercado, un pedido expreso de Arruabarrena, que entiende que el equipo necesita sumar competencia en esa posición y esperaba la llegada de un atacante que pudiera pelear por un lugar desde el comienzo de la temporada.
La búsqueda de un nuevo delantero
Con la operación descartada, la dirigencia ya analiza otras alternativas disponibles en el mercado. En los últimos días aparecieron distintos nombres vinculados al club y no se descarta que Boca avance rápidamente por alguno de ellos para evitar que la negociación vuelva a estirarse hasta el límite del período de incorporaciones. Puertas adentro aseguran que existen opciones viables y mantienen la tranquilidad: todavía quedan varias semanas antes del cierre del libro de pases.
Mientras Boca redefine su estrategia, David Romero permanecerá en Tigre con la intención de seguir sumando minutos y consolidarse como una de las principales figuras del equipo. Su continuidad representa una buena noticia para el Matador, que logra retener a uno de sus futbolistas más importantes pese al interés de uno de los clubes más poderosos del país.
El objetivo del Xeneize no cambió. La caída del pase obligó a modificar los planes, pero la premisa sigue siendo sumar un delantero que reúna las condiciones futbolísticas que busca Arruabarrena y que pueda adaptarse rápido a la exigencia del mundo xeneize. Con la salida de Romero del radar, todas las miradas apuntan ahora a los próximos movimientos de la dirigencia, que necesita cerrar un refuerzo capaz de potenciar el ataque y responder a las expectativas de los hinchas.
