(BUENOS AIRES).- "Atravieso una situación personal complicada desde que llegué al Millonario". Eduardo Coudet encendió las alarmas en River con su fuerte autocrítica tras una nueva derrota y reconoció que el presente del equipo lo encuentra en el momento más delicado de su ciclo.
La caída se sumó a la eliminación de la Copa Argentina y a un flojo arranque en la competencia doméstica, lo que provocó que la presión creciera en Núñez. Cada resultado negativo aumenta los cuestionamientos sobre el trabajo del cuerpo técnico.
Coudet fue contundente al analizar el presente del equipo y no buscó excusas. El técnico asumió la responsabilidad por el funcionamiento de River y dejó en claro que el momento actual es uno de los desafíos más difíciles que le tocó atravesar en su carrera.
El entrenador entiende que el equipo todavía no logra encontrar la regularidad esperada y que la imagen mostrada en los últimos encuentros está lejos de lo que pretende para un club de la magnitud de River. La falta de contundencia ofensiva y algunos errores defensivos aparecen como los principales puntos a corregir.
Además del rendimiento deportivo, Coudet confesó que su situación personal compleja desde que asumió en el Millonario agrava el escenario. El desgaste puertas adentro contrasta con la expectativa que generó la llegada de refuerzos importantes, cuyo ensamblaje todavía no se tradujo en un rendimiento colectivo convincente.
Un ciclo que busca respuestas urgentes
La decisión de apartar a algunos futbolistas del plantel sumó otro foco de tensión y debate entre los hinchas. Coudet ya había señalado que esas medidas respondían a una determinación institucional, pero el ruido interno no ayuda en la búsqueda de soluciones rápidas.
El contexto empeoró porque River necesita resultados inmediatos. En un club donde la exigencia es máxima, el entrenador sabe que el margen de error es reducido y que el equipo debe reaccionar para recuperar confianza.
La llegada de refuerzos importantes generó expectativas, pero el rendimiento colectivo todavía no aparece. El desafío del cuerpo técnico será ensamblar las nuevas piezas y conseguir una identidad que permita competir al nivel que exige la camiseta.
Lejos de minimizar la situación, Coudet reconoció que hay mucho por mejorar y que el equipo está lejos de su mejor versión. En Núñez, el mensaje del entrenador fue interpretado como un llamado de atención para que la autocrítica se transforme en resultados inmediatos en los próximos partidos, que serán determinantes para evitar que la crisis futbolística se profundice.
