ESPECTÁCULO

Cómo Dalma Maradona armó un negocio artesanal

 

La actriz combina diseño y maternidad con piezas certificadas.

 
Dalma Maradona
Dalma Maradona

(BUENOS AIRES).- Dalma Maradona construyó un negocio de portachupetes artesanales que en su debut agotó más de 100 unidades en apenas horas. La hija mayor de Diego Maradona y Claudia Villafañe encontró un camino propio lejos de los sets de grabación, asociándose a la firma Gioco di Re para lanzar una línea de accesorios infantiles que ya es un éxito silencioso de ventas.

El proyecto nació en 2023. Lejos de limitarse a prestar su imagen, Dalma arma cada pieza con sus propias manos: selecciona cuentas de silicona de grado alimenticio, libres de BPA, plomo, cadmio, ftalatos, PVC y látex, y las combina en distintas paletas de color —rosa bunny, arcoíris, tierra y beige— hasta lograr un diseño único para cada bebé.

La posibilidad de sumar el nombre del niño o la niña transformó al producto en un objeto de deseo. Además, cada portachupete incluye un clip resistente que se sujeta a la ropa sin dañarla y evita que el chupete se pierda.

En la tienda online oficial, el precio ronda los $30.900, con opción de abonarlo en cuotas sin interés. Los materiales son fáciles de lavar, no absorben olores ni favorecen el crecimiento de hongos o bacterias, y cuentan con certificaciones internacionales que garantizan su uso seguro para que los bebés los lleven a la boca.

El perfil bajo de un éxito silencioso

El emprendimiento se convirtió en un éxito de ventas silencioso desde su lanzamiento y Dalma lo mantiene con un perfil bajísimo en sus redes sociales. Para ella, el negocio funciona también como una forma de conciliar su rol de madre de Roma y Azul con una faceta empresarial que crece a la par de su carrera actoral.

Con este proyecto, Dalma Maradona mostró un ojo comercial que pocos le conocían, combinando diseño, maternidad y una habilidad para los negocios que sorprendió a sus seguidores.

Lejos de los guiones y los estudios de televisión, encontró en la primera infancia un territorio donde el diseño, la seguridad y el vínculo con sus hijas conviven en un mismo producto. La actriz, que debutó con un agotado inmediato de stock, sostiene la producción artesanal como sello distintivo: cada portachupete sale de sus manos, con materiales certificados y la posibilidad de grabar el nombre del bebé en cuotas sin interés.