(BUENOS AIRES).- “No somos jugadores de fútbol, sino personas que juegan al fútbol”. La frase de Rodrigo De Paul retumbó este 1° de julio en el Miami Stadium, en la conferencia de prensa que la Selección Argentina ofreció en la previa de su debut en el Mundial 2026. El mediocampista explicó que detrás de esa idea está la huella de Lionel Scaloni.
El volante sostuvo que el entrenador le cambió la óptica con la que encara su profesión y su vida. “Scaloni me enseñó un montón de cosas. Me hizo entender que la vida se puede ver de un montón de lugares”, relató De Paul ante los medios internacionales.
Para el futbolista, esa enseñanza derribó el estereotipo del atleta de élite. Según detalló, entender que detrás de cada número hay una persona con vivencias, alegrías y frustraciones transforma por completo la convivencia en un plantel. Ese enfoque, remarcó, es el que baja el cuerpo técnico a diario.
De Paul profundizó en esa mirada y destacó que la contención del grupo es el motor del rendimiento. Señaló en su análisis que el enfoque del cuerpo técnico permite que los jugadores se sientan contenidos, lo que repercute directamente en el rendimiento dentro del campo.
El liderazgo de Scaloni
El mediocampista también puso el foco en el estilo de conducción del entrenador campeón del mundo. Describió a Scaloni como un líder que entiende al futbolista en su totalidad y no solo desde lo deportivo. Esa cercanía, según su visión, genera un ambiente más distendido donde cada jugador puede desplegar sus virtudes sin presión excesiva.
Con la Copa del Mundo en juego, el mensaje de De Paul refuerza uno de los pilares más valorados del ciclo: la construcción de un grupo unido con un fuerte sentido humano. El volante dejó en claro que en la concentración de Miami el equilibrio entre la persona y el jugador es tan importante como la táctica.
La identidad de cara al Mundial 2026
Las declaraciones vuelven a poner en valor un aspecto distintivo de este plantel de cara al Mundial 2026. Más allá de los títulos obtenidos, el mediocampista reflejó una de las claves del éxito reciente de Argentina: un equipo donde la persona importa tanto como el jugador. Ese ADN, forjado desde la llegada de Scaloni, es la base con la que el seleccionado encara la defensa del título.
En la antesala del estreno mundialista, Argentina apuesta a blindar esa identidad para afrontar la competencia más exigente. La declaración de principios de De Paul deja en evidencia que, pase lo que pase en la cancha, el legado que persigue Scaloni trasciende los resultados.
