(BUENOS AIRES).- “Usó a Boca dos veces para renovar con Roma”, estallaron los hinchas del Xeneize en redes sociales este lunes, apenas la Roma oficializó la extensión del contrato del delantero que Juan Román Riquelme y Rodolfo Arruabarrena buscaron seducir durante semanas.
El protagonista de la novela es Paulo Dybala, quien firmó su nuevo vínculo con el club italiano hasta 2027 y se encargó de dejar claro que la chance de vestir la azul y oro nunca estuvo cerca. “Nunca existieron dudas. Solo tiempo para reflexionar. La renovación es lo que todos queríamos: los fans, el club y yo. Estoy feliz”, dijo el cordobés en la entrevista con la que la Roma presentó el acuerdo.
Si bien nunca se confirmó una negociación formal entre Boca y Dybala, el campeón del mundo había tenido charlas directas con Riquelme y con Arruabarrena desde principio de año. Durante sus vacaciones, el propio jugador había declarado que “no le cerraba la puerta a nadie”, lo que alimentó la ilusión en La Ribera mientras el arreglo con la Roma todavía no llegaba a buen puerto.
Leandro Paredes, compañero en la Selección y voz autorizada en el plantel de Boca, había anticipado el desenlace días atrás. “He hablado mucho con él en los últimos meses. Era una de las opciones de su contrato e incluso lo estaba considerando. Su vida allá es muy tranquila. Así que le deseo todo lo mejor porque es un chico excepcional”, contó Paredes desde el Mundial 2026.
La bronca de los hinchas no se limitó a un solo mensaje. “Tanto circo al pedo. Dybala, no quieras volver a los 40 después”, escribió un usuario; otro directamente le endilgó un “pesetero”, reflejando la sensación de que la figura de la Roma utilizó el interés del Xeneize para apurar su renovación.
Ante la falta de una oferta formal de Boca, Dybala optó por prolongar su estadía en Europa, donde su entorno destaca la tranquilidad que encontró en la capital italiana. Las conversaciones con los dirigentes del club argentino no alcanzaron para torcer una decisión que, según sus propias palabras, ya estaba tomada.
La firma hasta 2027 deja afuera cualquier chance de que el delantero llegue en este mercado. Tampoco asoma en el próximo, aunque cuando quede libre podría reactivarse un contacto del Xeneize si el interés se mantiene de los dos lados.
