(BUENOS AIRES).- Exequiel Zeballos se quedó sin lugar en Boca. El delantero de 24 años fue apartado del plantel profesional tras no alcanzar un acuerdo para renovar su contrato y, en una señal que grafica su relegamiento, perdió la camiseta número 7, que ya está en manos de Carlos Palacios.
El vínculo del Changuito Zeballos con el club vence a fin de año y, ante la falta de entendimiento para extenderlo, dejó de ser tenido en cuenta por Rodolfo Arruabarrena. La decisión de separarlo del grupo profundiza un cortocircuito que ya llevaba semanas y lo deja sin ritmo de competencia en un momento bisagra de su carrera.
La mudanza del dorsal 7 fue el último capítulo de ese quiebre. Palacios estrenó el número en el triunfo de Boca sobre Sarmiento por la Copa Argentina, un partido en el que Zeballos ya ni siquiera integró la nómina. El gesto, potente, confirma que el proyecto futbolístico del Xeneize prescinde de uno de los apellidos que supo ser símbolo de renovación ofensiva.
Mientras su presente en el club se enfría, Zeballos sigue atento a la ventana del mercado de pases. Su salida aparece atada al Napoli, que lo tiene en carpeta desde hace meses y continúa con negociaciones abiertas.
El optimismo por el pase
En Boca y en el club italiano sostienen que la voluntad de todas las partes es avanzar con el traspaso y consideran que la operación no corre riesgos. Sin embargo, admiten que la llegada de Zeballos a la Serie A está condicionada por la necesidad del Napoli de liberar antes un cupo en su plantel.
Fuentes del entorno de la negociación explicaron que recién cuando la institución italiana concrete alguna venta podrá acelerar para cerrar la incorporación del delantero argentino. Hasta entonces, el trámite permanece en pausa, pero sin que nadie dé por caída la transferencia.
Zeballos, mientras tanto, espera. Sabe que su continuidad en Boca está definitivamente trabada y que solo un movimiento del Napoli le devolverá la certeza de volver a calzarse una camiseta en el próximo mercado.
