(BUENOS AIRES).- “Seba fue el mejor jugador de la Libertadores este semestre”, afirmó Nicolás Figal, defensor de Boca, y la frase no solo sacudió el mundo xeneize: también reactivó la ilusión por el posible regreso de Sebastián Villa al club.
Figal, que compartió plantel con el delantero colombiano, llenó de elogios al atacante y lo destacó por encima de cualquier otro futbolista de la Copa Libertadores. La valoración no es menor: Villa fue determinante en varios partidos clave del torneo continental mientras vistió la camiseta azul y oro.
Su velocidad, el desequilibrio en el uno contra uno y la capacidad para generar peligro constante lo convirtieron en una pieza diferencial. Incluso en las noches en que el equipo no fluía, el colombiano aparecía como una solución ofensiva por la banda izquierda.
El respeto dentro del vestuario
El elogio de un referente del plantel como Figal llega en un contexto especial: Boca sigue de cerca la situación del jugador y no descarta su vuelta. Las declaraciones alimentaron la expectativa de los hinchas, que todavía recuerdan el impacto del atacante con la casaca azul y oro.
Más allá de las polémicas que rodearon su figura, dentro del campo de juego el respeto futbolístico hacia Villa quedó intacto. El reconocimiento público de un compañero que lo conoció de cerca refleja la valoración real que existe en el vestuario por lo que puede aportar dentro de la cancha.
No es un detalle menor: Figal es uno de los defensores con más continuidad en el once titular y su palabra pesa puertas adentro. Que haya elegido destacar justamente a Villa, en un semestre donde la Copa Libertadores tuvo rendimientos de jerarquía en varios equipos, habla del recuerdo que dejó el colombiano entre sus excompañeros.
¿Qué falta para el regreso?
Por el momento no hay definición, pero el mensaje que baja desde el plantel es claro: los jugadores saben lo que el colombiano puede dar. Mientras el mercado de pases se mueve, el nombre de Villa vuelve a instalarse con fuerza en La Boca.
La dirigencia analiza los próximos pasos y evalúa los tiempos y las condiciones en las que se podría concretar la vuelta. Del lado del futbolista, el deseo de regresar también existe, aunque las negociaciones todavía no avanzaron hacia una instancia formal.
Si finalmente el regreso se concreta, no será un refuerzo más: Villa ya demostró estar a la altura de los grandes escenarios de la Libertadores. El aval de sus excompañeros ya está sobre la mesa, y el hincha de Boca, que nunca dejó de corear su nombre, espera una señal del Consejo de Fútbol.
