(BUENOS AIRES).- “Estoy muy feliz de volver a casa. Ponerse esta camiseta siempre es un orgullo”, dijo Lucas Beltrán tras confirmarse su regreso a River Plate. El delantero volvió al club después de una experiencia sin asentarse en Europa y reconoció que la llamada de Enzo Francescoli fue fundamental para tomar la decisión.
“Me llamaron casi todos. Hablé con Chacho, con Ponzio, con Francescoli, con Longoria… Me llamaron todos. Fue fácil la decisión”, explicó Beltrán. El atacante recibió el contacto directo del mánager uruguayo, que mantiene un rol activo en el armado del plantel y volvió a ser determinante para destrabar una incorporación. Beltrán ya se sumó al plantel y quedó a disposición del entrenador para lo que resta de la temporada.
Francescoli ya había sido clave para la llegada de otros jugadores de su país, como Matías Viña a comienzos de año, y en este mismo mercado de pases gestionó los arribos de Giovanni González y Mauro Arambarri. Eduardo Coudet elige los nombres y Enzo los llama: una fórmula que el club sostiene desde hace más de una década y que esta vez incluyó a un viejo conocido de la institución. El rol del uruguayo parecía haber perdido algo de peso con Marcelo Gallardo al mando, pero sigue siendo una pieza central en cada ventana de transferencias.
El camino hasta el regreso no fue lineal. “Chacho me llamó en julio y la Fiorentina no quería un préstamo en ese momento. Entonces, esperé hasta el último día, que me fui al Valencia. Ahora yo sabía que la Fiorentina estaba más abierta a un traspaso y también de ese lado fue un poco más fácil”, contó el delantero. La predisposición del club italiano cambió en este período y River avanzó con una oferta que convenció a todas las partes.
Beltrán se percibe como “un delantero un poco diferente. Aprendí mucho en estos tres años en Europa. Creo que la cabeza es de una persona diferente, pero con el mismo hambre, con las mismas ganas de siempre de llevar a River a lo más alto, donde merece estar”. El paso por la Fiorentina y el Valencia no le dio la continuidad esperada, pero el jugador asegura que el aprendizaje le cambió la mentalidad. El delantero decidió retornar al club que lo vio nacer luego de no lograr asentarse en el fútbol europeo, donde transitó sin la regularidad que buscaba.
“Hay pocos clubes en el mundo como River. Ahora conociendo lo que es el fútbol europeo, tener un sentido de pertenencia tan grande es algo increíble. Lo importante es que hoy estoy acá, feliz con esta decisión de volver a River”, agregó. La combinación entre el llamado personal de Francescoli y el diálogo con Coudet, Ponzio y Longoria terminó de inclinar la balanza para un delantero que River venía buscando desde hacía meses y que ya está a las órdenes del cuerpo técnico.
