(BUENOS AIRES).- “Soy más emprendedor que actor”, dijo Gastón Soffritti en una charla con Mario Pergolini en Otro día perdido, donde repasó su historial como emprendedor serial, marcado por más desaciertos que éxitos.
“Me equivoqué mil veces y tengo cierto camino recorrido que hace que me administre mejor”, reconoció Soffritti. Su faceta empresarial arrancó a los 22 años junto a dos socios, cuando viajó a Nueva York para comprar los derechos de obras de Broadway. Tras un rechazo inicial de la empresa que representaba a Laura Eason, autora de House of Cards, le escribieron directamente a ella y lograron cerrar el acuerdo. “Fuimos a Estados Unidos, la conocimos, dijo: ‘Bueno, dale, se las vendo’”, relató Soffritti, que luego produjo una obra junto a Guillermina Valdés que se mantuvo seis meses en la calle Corrientes.
El recorrido fuera de la actuación siguió en 2019 con Pappa’s Hot, un local de papas fritas artesanales en Liniers. La pandemia frenó el proyecto y el local tuvo que cerrar antes de consolidarse. Tiempo después, Soffritti relanzó la propuesta como Papa’s Blues en Ramos Mejía, sumando hamburguesas y cerveza al menú, aunque ese ciclo tampoco logró el éxito esperado.
En 2023, junto a Cande Molfese y Fernando Blanco, apostó por el streaming con Loft, un canal que transmitía en simultáneo por YouTube y Twitch. El proyecto arrancó en abril, pero la audiencia no acompañó y dos meses después el canal cerró sus transmisiones en vivo. El propio Soffritti reconoció que la experiencia en el mundo digital también quedó lejos de lo que esperaban.
El aprendizaje después de los tropiezos
A pesar de los tropiezos, Soffritti dijo que hoy toma decisiones con más información. “Uno va viendo dónde le va mejor. Me equivoqué mil veces”, le contó a Pergolini. Antes de embarcarse en un nuevo proyecto, hace consultorías, habla con su familia y busca absorber todo lo posible del mundo empresarial. “Hago consultorías también y absorbo todo lo que puedo del mundo empresarial para que sea lo más serio posible”, detalló.
El actor reflexionó sobre la importancia de ajustar los números y no armar equipos demasiado grandes, un error que le costó caro en el pasado. “También esto no deja de ser un negocio: si no dan los números, es difícil que alguien te banque”, admitió. Su relación con el dinero viene de lejos: cuando empezó en televisión, sus padres se separaron durante la crisis de 2001 y perdieron gran parte de sus bienes. “Me tocó ayudar bastante en algún momento”, recordó. Con el tiempo y tras varios errores, entendió que la plata había que invertirla. “Lo aprendí quizá un poco más tarde de lo que me hubiese gustado”, reconoció.
Actualmente, Soffritti lidera una productora y se destaca por sus videos virales en redes sociales, donde cocina en casas de desconocidos, un formato que le permitió llegar a nuevas audiencias más allá de la actuación.
