(BUENOS AIRES).- "El sustituto casero del queso rallado que aporta calcio, es bajo en sodio y se prepara en 5 minutos", dijo Marisa Cortéz sobre el gomasio, una receta de origen japonés que ya cambió la alimentación de miles de personas.
"Este sazonador saludable es una joya umami de la cocina japonesa, se hace con sésamo y sal marina en licuadora y cambia para siempre tu alimentación", agregó Cortéz. Se trata de una sal de sésamo que funciona como topping crocante y es mucho más que un simple aderezo: es un concentrado de sabor que recuerda al queso rallado, pero con un perfil nutricional muy superior.
El gomasio aporta una cantidad enorme de calcio vegetal porque el sésamo es una de las fuentes más potentes de ese mineral. Al tostar las semillas apenas un minuto, se reducen los antinutrientes y se aprovecha mejor el calcio, el hierro y el zinc. Además, usa entre 7 y 15 partes de semilla por cada parte de sal marina, lo que permite sazonar los platos con muchísimo menos sodio que la sal común.
Preparar esta receta en casa es simple y no te lleva más de cinco minutos. Lo único que necesitás es una sartén limpia, una licuadora o mortero y tres ingredientes base.
Cómo hacer gomasio casero
- 50 g de semillas de sésamo integral
- 1 cucharada (5 g) de sal marina yodada
- Opcional, para potenciar los antioxidantes: 1 cucharada de cáscaras de cebolla secas molidas, 1 cucharada de cúrcuma en polvo y 1 pizca de pimienta negra molida
- Poné las semillas de sésamo en una sartén sin aceite, a fuego medio, y tostalas durante apenas 1 minuto, moviendo sin parar hasta que larguen aroma a nuez. Retiralas del fuego en cuanto empiecen a saltar.
- Colocá el sésamo tostado en la licuadora o mortero junto con la sal marina y los ingredientes opcionales que elijas. Triturá apenas unos segundos, lo justo para romper las semillas y que liberen sus aceites, pero sin hacer una pasta ni una harina fina. La textura tiene que quedar bien crocante.
Guardá el gomasio en un frasco de vidrio limpio y llevalo a la heladera. Así se conserva hasta dos semanas sin que los aceites naturales del sésamo se oxiden. Servilo justo antes de comer sobre pastas, sopas, ensaladas, tostadas con palta o arroces para que mantenga todo su crocante. Una receta simple que se vuelve adictiva.
