(BUENOS AIRES).- “Ha trascendido en las últimas horas que River solamente va a traer un volante ofensivo. Yo digo que no: River va a traer dos o tres jugadores más en lo que resta del mercado. Barco, Andrada y quizás uno más, que sería un lateral izquierdo.” La definición lleva la firma del periodista Hernán Castillo, quien reveló que la dirigencia de Núñez ya resolvió cuáles serán los próximos refuerzos del club.
River se movió con agresividad en el libro de pases y acumula seis incorporaciones hasta ahora, tres de ellas de peso internacional: Nicolás Otamendi, Lucas Beltrán y Ángel Correa. Sin embargo, la dirección deportiva que encabezan Stefano Di Carlo y Pablo Longoria no da por cerrada la ventana y trabaja para sumar al menos dos caras nuevas antes del cierre.
Esequiel Barco aparece como el principal apuntado por el cuerpo técnico que encabeza Eduardo Coudet. Las negociaciones por el volante ofensivo siguen abiertas y en el Monumental lo consideran una pieza prioritaria para terminar de darle volumen al mediocampo en el segundo semestre.
El segundo nombre en la lista es Tobías Andrada, cuyo pase desde Vélez “ya está acordado”, según precisó Hernán Castillo. El periodista descartó que la llegada de uno de los dos mediocampistas invalide la del otro y subrayó que la intención del Millonario es cerrar ambas operaciones en simultáneo. Hernán Castillo también detalló que la búsqueda apunta a jerarquizar un plantel que ya recibió refuerzos de renombre como Otamendi, surgido de las inferiores del club y con una trayectoria consolidada en Europa, o Beltrán, otro producto de la casa que regresa tras su paso por el fútbol italiano.
El tercer cupo que asoma en la planificación es el de un lateral izquierdo. El candidato que reúne mayor consenso entre los encargados del armado del plantel es Francisco Ortega, actualmente en el Olympiacos y pensado como alternativa de Marcos Acuña en el sector. La intención es cubrir ese puesto con un jugador de recorrido que le dé descanso al campeón del mundo sin que baje la exigencia en la banda.
Mientras la secretaría técnica ultima los ingresos, la salida de futbolistas avanza a un ritmo menor al esperado. La dirigencia había proyectado una depuración de quince jugadores, pero hasta ahora solo se concretaron tres desvinculaciones, un número que genera preocupación entre los responsables del equilibrio financiero del club.
El entrenador Eduardo Coudet espera que las dos o tres altas restantes queden definidas en los próximos días para tener el plantel a disposición antes de que se cierre el libro de pases. En Núñez ya eligieron los nombres; ahora resta terminar de ejecutar los acuerdos.
