(BUENOS AIRES).- “Hizo todo mal”. Los hinchas de Boca descargaron su bronca en las redes sociales después de la dura derrota ante Deportivo Riestra y el arquero Álvaro Montero se convirtió en el principal blanco de las críticas.
Desde el comienzo del partido, el equipo xeneize mostró serias dificultades para hacer pie. La rotación que dispuso el cuerpo técnico no dio los resultados esperados y Boca sufrió cada avance del conjunto local, sin transmitir seguridad en ningún momento, sobre todo en el aspecto defensivo. El rendimiento colectivo quedó lejos de lo que se esperaba y la caída fue contundente.
Álvaro Montero concentró la mayor parte del enojo de los simpatizantes. En X y otras plataformas, los hinchas escribieron frases como “Hizo todo mal”, “Un desastre” y “Los tres goles son responsabilidad de él”, que se multiplicaron apenas terminó el encuentro. Varias de las jugadas que terminaron en gol despertaron cuestionamientos por sus reacciones y decisiones dentro del área, y el nombre del arquero colombiano pasó a ocupar el centro de la conversación.
La fuente señaló que los fanáticos entendieron que Montero pudo haber respondido mejor en acciones determinantes del partido, aunque la defensa tampoco ofreció garantías. La repercusión fue inmediata y el malestar de una parte importante del público xeneize quedó en evidencia en cada plataforma digital.
El entrenador de Boca explicó que las numerosas modificaciones en la formación estuvieron vinculadas al escaso tiempo de recuperación entre partidos y asumió la responsabilidad por la decisión. El equipo nunca encontró respuestas futbolísticas y terminó superado por un rival que aprovechó cada oportunidad que se le presentó.
La derrota reabrió el debate sobre el funcionamiento del equipo. La versión que mostró Boca ante Riestra fue muy distinta a la de presentaciones anteriores, y las rotaciones implementadas por el cuerpo técnico provocaron un andar muy lejano al que los hinchas esperaban. El conjunto alternó nombres sin consolidar una idea de juego clara y quedó expuesto en cada avance del local.
El resultado dejó varios interrogantes sobre el nivel de algunos futbolistas y sobre quiénes se ganarán un lugar en los próximos compromisos del semestre. La preocupación crece porque el equipo arrastraba un desgaste acumulado por la competencia y la respuesta ante Riestra encendió más alarmas que certezas.
Boca intentará dar vuelta la página lo antes posible. El desafío inmediato pasa por recuperar la confianza, mejorar el rendimiento colectivo y evitar que un golpe tan contundente tenga consecuencias en el ánimo del plantel.
Mientras, Montero quedó bajo la lupa y sabe que necesitará una rápida revancha para revertir la imagen que dejó ante Riestra y volver a ganarse la confianza de los hinchas.
