(BUENOS AIRES).- Boca no podrá contar con cuatro jugadores en lo que resta de la temporada 2026, aunque todavía tiene competencias por disputar. Dos de las bajas se produjeron durante entrenamientos; las otras corresponden a lesiones que también dejaron a los futbolistas fuera de acción.
Tomás Belmonte sufrió una rotura de meniscos que requirió cirugía y quedó descartado para los partidos que restan. La lesión ocurrió en el último entrenamiento, después de un choque con un compañero del plantel que no tuvo características extraordinarias. Belmonte manifestó dolor tras la práctica y, luego de que se decidiera realizarle estudios, se confirmó el diagnóstico.
Tomás Aranda padeció una fractura del peroné derecho con afectación de la sindesmosis y también tuvo que ser operado. El episodio ocurrió durante una práctica en el predio de Boca en Ezeiza: se le trabó el botín en el césped y esa acción derivó en la lesión. Su caso se sumó al de Belmonte entre las bajas que se originaron durante un entrenamiento.
Adam Bareiro fue operado después de que los estudios detectaran una hernia lumbar. El jugador tenía dolores en la zona baja de la espalda y la intervención buscó poner fin a ese padecimiento. La previsión es que pueda volver a entrenarse a la par de sus compañeros durante la pretemporada de 2027; ese cálculo refiere a su regreso a las prácticas, no a una fecha para volver a jugar.
Agustín Marchesín se recupera de una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha que sufrió en abril de 2026. El plazo estimado es de aproximadamente ocho meses, por lo que tampoco estará disponible para el tramo final de la temporada. La lesión del arquero se distingue de las otras tres por el tiempo de recuperación informado.
La baja de Marchesín llevó a Boca a hacer gestiones con Vélez para quedarse con los servicios de Álvaro Montero, quien estaba afectado a la Selección de Colombia. La búsqueda estuvo vinculada a la necesidad de cubrir el lugar del arquero mientras avanzaba su recuperación. Las cuatro ausencias, además, dejaron a Rodolfo Arruabarrena sin esos jugadores como alternativas para los partidos que restan.
Los títulos que Boca todavía podía disputar
Boca conservaba opciones de pelear por cinco títulos: el Torneo Clausura, el Trofeo de Campeones, la Liga Profesional, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina. Si ganaba el Clausura, jugaría el Trofeo de Campeones ante Belgrano de Córdoba, ganador del Apertura; además, una buena cosecha de puntos en la tabla anual podía darle el título de la Liga Profesional. En la Copa Sudamericana, el equipo estaba en semifinales y debía superar a Vasco Da Gama para llegar a la final; todavía no estaba confirmado el estadio en el que sería local el conjunto brasileño. En la Copa Argentina también alcanzó las semifinales, después de remontar un 0-2 ante Racing en la cancha de Rosario Central.
