(BUENOS AIRES).- “Cantaba y escupía sangre”, confesó Karina La Princesita al detallar el brutal desgaste físico de sus comienzos. La artista visitó el programa Otro día perdido y reveló que llegó a realizar 34 shows entre viernes, sábado y domingo, un récord que dejó atónitos a Mario Pergolini y a su coequipera Evelyn Botto.
La pregunta que desencadenó la anécdota fue directa. “¿Cuánto fue lo que más hiciste?”, le preguntó Pergolini. “34 shows entre viernes, sábado y domingo”, respondió Karina La Princesita. “¿Cómo? Pero no dan las horas del día”, acotó Botto. La intérprete contextualizó esas jornadas maratónicas: “Empezábamos a las 3 de la tarde, con 50 grados de calor, y terminábamos a las 9 de la mañana, sin parar al otro día en Santiago del Estero. Era en época de carnaval”.

El cuerpo terminó por pasarle factura. “Frené porque ya a lo último me salieron quistes en las cuerdas vocales, cantaba y escupía sangre”, explicó Karina La Princesita. Su representante actual, que en ese momento era su mánager, fue testigo directo del deterioro. “Cuando a veces vos no tenés la valentía de decir ‘no, hasta acá’, el cuerpo habla”, sintetizó la cantante.
En aquella época, la decisión no estaba en sus manos. “Antes yo no decidía”, sentenció Karina La Princesita, que por entonces no ganaba acorde al esfuerzo realizado. El ritmo lo imponían otros y ella, que había empezado a trabajar a los 18 años, cumplía sin margen de reclamo. La artista ingresó a la movida tropical siendo muy joven y se encontró con un ámbito donde las mujeres eran excepción.
Pergolini escuchó con atención y sumó una reflexión: “Pero uno a veces no ve el sufrimiento del artista”. El conductor, que admitió que era la primera vez que la entrevistaba, le comentó que siempre le había parecido “una mujer que pone los puntos”. Karina La Princesita no lo negó: “Tengo carácter, sí. Parece que ya lo tenía, pero como que lo desarrollé mucho más en este trabajo”.
Ese carácter fue forjado en un ambiente hostil. “Los jefes, los músicos, todos son hombres y es muy difícil que haya mujeres”, describió Karina La Princesita. La cantante señaló que al principio le costó hacerse escuchar, aunque su personalidad fuerte la ayudó a imponerse. “Costaba un poco que me escucharan, igual tengo mucho carácter”, reconoció. La intérprete contó además que su actual representante la acompañaba a cada show y veía cómo terminaba en ese estado de agotamiento extremo.
Hoy el escenario es distinto. La propia Karina La Princesita aclaró, apenas empezó la charla, que su agenda bajó notablemente: “Y eso que bajamos el ritmo de trabajo”. “Ahora si te fijás, hay uno o dos por noche como mucho”, contrastó con aquellos fines de semana de 34 funciones que marcaron a fuego su trayectoria. La entrevista, emitida por El Trece, mostró a una artista que logró ponerle límites a una industria que durante años le exigió todo sin preguntar.
