(BUENOS AIRES).- Boca busca un centrodelantero antes de que se cierre el libro de pases y uno de los apuntados quedó en el centro de la escena. El club dueño de su ficha salió a marcar la cancha con una definición que no deja lugar a dudas y, de paso, le puso un límite temporal muy concreto a la operación. «Quedan 48 horas de libro de pases, nosotros mañana ya no escuchamos más nada», avisaron.
El goleador en cuestión es Lucas Passerini, de 32 años, que viene de salir campeón del Apertura con Belgrano de Córdoba.
«Yo no puedo regalar a Passerini»
Quien puso las cartas sobre la mesa fue Luis Fabián «Luifa» Artime, presidente del club cordobés. El dirigente no escatimó elogios a la hora de describir el valor de su delantero y explicó por qué no piensa aceptar cualquier propuesta.
«Hoy Passerini es el Haaland sudamericano. Yo no puedo regalar a Passerini», lanzó Artime. La comparación con el delantero noruego, uno de los goleadores más temidos del fútbol mundial, sirvió para fijar posición antes de cualquier negociación.
El presidente también dejó en claro qué necesita recibir para desprenderse del jugador. Pidió una propuesta que le «alcance para darme vuelta, conseguir un jugador del nivel de Lucas Passerini y que me quede plata». En otras palabras: quiere cubrir el reemplazo y además hacer diferencia.
El plazo que condiciona todo
La traba principal no es solo económica, sino de tiempo. La ventana de transferencias cierra el viernes 31 de julio y Belgrano no piensa estirar las charlas hasta el último minuto.
El razonamiento de Artime es puramente futbolístico. Si vende sobre la hora, se queda sin margen para salir a buscar un reemplazante de jerarquía. Esa incertidumbre es la que el dirigente quiere evitar a toda costa, con el torneo en marcha y el equipo recién consagrado campeón.
Cómo está repartido el pase
Otro dato complica el panorama para cualquier interesado. El pase del delantero está dividido entre tres partes y eso encarece cualquier operación.
Belgrano posee el 65% de la ficha, porcentaje que creció hace poco cuando el club compró un 15% adicional. El 25% está en manos de Unión La Calera, el club chileno, y el 10% restante le pertenece al propio futbolista. Cualquier acuerdo deberá contemplar a todos.
Todavía no hay oferta formal
Hasta el momento, el interés no se tradujo en números concretos. El propio Artime aclaró que no recibió ningún contacto oficial por parte de Boca.
Según explicó, lo que circula son versiones periodísticas y movimientos de intermediarios que buscan elevar la cotización del jugador. Mientras tanto, el reloj corre y el margen de maniobra para el club de la Ribera se achica hora tras hora.
