(BUENOS AIRES).- “Es un enfermo, como juega la pelota, la verdad que se disfruta mucho, es uno de los mejores 5 del mundo, está más que claro que está disputando una final del mundo porque es mejor, así que nada, tratamos de apoyarlo como te dije. ¿Cuáles son memes en la contra de Bélingame, no? Está loco, lea. Es difícil, difícil, difícil tenerlo de rival, yo le digo siempre, te agarro, te pego una patada”, fue la catarata de elogios que Miguel Merentiel le dedicó a Leandro Paredes tras la final del Mundial 2026 que la Selección Argentina disputó frente a Inglaterra.
El autor de la frase, cuya identidad no fue confirmada en el video que circula en redes, no escatimó adjetivos para describir al volante argentino. El respaldo a Paredes llega en un contexto de máxima exposición: se trata de una final del mundo, el escenario más exigente que existe en el fútbol, y según el hablante el propio rendimiento del mediocampista explica por qué está ahí. “Está más que claro que está disputando una final del mundo porque es mejor”, remarcó.
La batalla con Bellingham
Uno de los duelos que marcó la final fue el que Paredes sostuvo con Jude Bellingham, la figura inglesa. El hablante lo abordó con un tono que mezcla humor y sinceridad, al consultar con ironía por los “memes en la contra de Bélingame”. La referencia apunta a la dificultad que el argentino le impuso al mediapunta del Real Madrid a lo largo del partido. “Está loco, lea”, agregó, en una expresión de admiración que se viralizó de inmediato.
La confesión más gráfica
Lejos de los tecnicismos, la definición más contundente llegó cuando el hablante confesó lo que le dice a Paredes cada vez que se cruzan con él como adversario. “Es difícil, difícil, difícil tenerlo de rival, yo le digo siempre, te agarro, te pego una patada”, contó entre risas. La frase pinta de cuerpo entero la incomodidad que genera enfrentarlo, incluso para jugadores de primer nivel. Después de la broma, aclaró que la postura del grupo es clara: “tratamos de apoyarlo”.
La catarata de elogios deja en evidencia la admiración que despierta Paredes entre sus colegas, un reconocimiento que no entiende de camisetas ni de rivalidades domésticas. La final del Mundial 2026 lo puso bajo los reflectores globales, y las palabras de este observador privilegiado ya recorren el planeta con la contundencia de quien ve el juego desde adentro.
