(BUENOS AIRES).- "Si me decías que lo iban a buscar dos temporadas atrás, te decía que era un nueve ideal para Boca. Después tuvo una lesión en su rodilla, se rompió los cruzados, fue operado hace un año y no llegaría en su mejor momento", dijo Pablo Mouche, exdelantero del club, sobre Lucas Passerini, el centrodelantero de Belgrano que suena como posible refuerzo de Boca.
Mouche aseguró que hace dos temporadas Passerini era el nueve ideal para el Xeneize por sus características: potente, aguerrido, con capacidad de pelear constantemente con los defensores rivales y un perfil similar al de Adam Bareiro. La grave lesión de ligamentos cruzados que sufrió modificó el panorama y, según su mirada, hoy el atacante no atraviesa su mejor momento futbolístico.
El exfutbolista también apuntó contra la política de incorporaciones de la actual dirigencia. "La gestión de Román nos tiene acostumbrados a buscar jugadores que no están en su plenitud", afirmó, en un cuestionamiento directo al perfil de refuerzos que el club viene concretando en los últimos mercados de pases.
Al analizar los números del delantero, Mouche señaló que las estadísticas recientes de Passerini deben analizarse considerando el largo período de inactividad que atravesó tras la operación de rodilla. Recién volvió a jugar a fines del año pasado y todavía se encuentra en el proceso de recuperar ritmo futbolístico y confianza dentro de la cancha.
En esa línea, el exdelantero remarcó que Passerini es un futbolista potente y aguerrido, con condiciones para pelearles a los centrales rivales, pero advirtió que su presente aún no refleja aquel nivel que lo volvía un candidato ideal para reforzar a Boca.
La búsqueda de un centrodelantero es una de las prioridades de Boca en este mercado de pases y el nombre de Passerini sigue sobre la mesa. El delantero de 30 años viene de una etapa de recuperación exigente tras la rotura de ligamentos cruzados, una lesión que suele demandar tiempo y paciencia para que el jugador reencuentre su mejor versión. Esa clase de molestias en la rodilla, sumada a la cirugía y al proceso de rehabilitación, no solo afecta el estado físico: también incide en la confianza para encarar, girar sobre la pierna hábil y disputar cada pelota dividida con la misma agresividad de antes.
Mouche, que conoce la exigencia de vestir la camiseta azul y oro, puso el foco justamente en ese punto. Para el exdelantero, el riesgo de ir a buscar a un futbolista que todavía está saliendo de una lesión tan grave es que el club termine incorporando a un jugador que no puede rendir de inmediato. La crítica no apuntó solo a Passerini, sino a una lógica de mercado que, según sus palabras, se repitió en otras ventanas de transferencias. Mientras la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme analiza alternativas para reforzar el ataque, la advertencia del exfutbolista dejó una pregunta flotando: si Passerini todavía no alcanzó su mejor momento, ¿es el nueve indicado para un club que necesita respuestas inmediatas? Por ahora, la dirigencia del Xeneize continúa analizando opciones y no definió si avanzará por el delantero de Belgrano.
