(BUENOS AIRES).- «Quedate en el Mundial, la acompañaste todo lo que pudiste en vida.» Con esas palabras de su madre María Ángeles Gattellaro, Nicolás Occhiato recibió la noticia más dolorosa de su cobertura en Estados Unidos: su abuela Concepción «Conce» Papasidero acababa de morir tras una larga internación por parkinson.
El productor de LUZU confirmó el fallecimiento semanas más tarde en su programa, después de guardar silencio para procesar el duelo en la intimidad familiar. Mientras tanto, Nico Occhiato siguió conduciendo en vivo desde Miami sin dejar traslucir el drama que atravesaba.

El 13 de julio, Ángel de Brito reveló en Bondi Live detalles inéditos de aquel episodio. El periodista contó que la abuela Conce «falleció en pleno viaje al Mundial y pleno bolonqui con Flor Peña», en alusión a los cortocircuitos laborales que se ventilaban por esos días. La mujer llevaba semanas internada y su partida se dio con el conductor a miles de kilómetros.
Fue entonces cuando su madre le comunicó la pérdida y, a la distancia, intentó quitarle cualquier sentimiento de culpa. «Quedate en el Mundial, la acompañaste todo lo que pudiste en vida», le dijo María Ángeles Gattellaro, según reconstruyó De Brito. La mujer priorizó la responsabilidad profesional de su hijo y lo contuvo en medio de la tristeza.
De Brito también contó que la noticia ya circulaba entre los periodistas de espectáculo, pero que «de forma unánime» decidieron no publicarla hasta que Nico Occhiato la comunicara. El gesto buscó preservar la privacidad del conductor en un momento especialmente delicado.
En este contexto, el periodista remarcó el peso extra que tuvieron las disputas públicas. «Por eso también lo que hizo Flor Peña tuvo otro peso», comentó De Brito, sin entrar en más detalles sobre el cruce que había ocupado minutos de aire en los programas del género.
La contención de su entorno cercano resultó vital para sobrellevar la dolorosa pérdida. Sostenido por la familia, Occhiato completó la cobertura mundialista sin interrupciones. La frase de su madre se convirtió en el anclaje que le permitió cerrar el viaje con profesionalismo, mientras tramitaba en privado la pérdida de una de las figuras más queridas de su familia.
