(BUENOS AIRES).- “Se fue dos veces mal y se está yendo tres veces mal”, sentenció Pablo Lunatti en un durísimo descargo contra Juanfer Quintero por su salida de River. El periodista partidario del club de Núñez no ocultó su dolor y le apuntó directo al volante colombiano, a quien le reprochó haberse despedido por tercera vez de la peor manera posible.
En una exposición sin filtro, Lunatti fue a la llaga con lo que considera una provocación evitable. “Lo que no tendría que haber hecho Juanfer si iba a hacer esto, es hacer un cometillo, como hizo”, afirmó, en referencia a alguna declaración o gesto en redes que terminó de dinamitar el vínculo con la gente.
El hincha de River, explicó, ya transita un cóctel de hartazgo y cariño difícil de disimular. “La gente de River lo ama, lo quiere un montón. todo lo que lo ama y todo lo quiere es que no lo aguanta más”, sostuvo Lunatti, pintando de cuerpo entero el desgaste que acumula el ídolo ante decisiones que la tribuna ya no perdona. Esa dualidad entre el afecto por lo que supo dar y la fatiga por lo que vuelve a quitarse resume el presente de un vínculo que parece agotado.
Para el periodista, el cortocircuito tiene un hecho concreto. Recordó que, después de la derrota en la final del campeonato pasado contra Megrano, el equipo necesitaba dar la cara en el partido siguiente por la Sudamericana y Quintero eligió borrarse. “El campeonato pasado que nos tocó perder la la final con Megrano había que dar la cara en el partido con la sudamericana a él, él decidió no estar”, detalló, marcando ahí el punto de quiebre con el hincha.
El momento del quiebre
Esa ausencia voluntaria en un compromiso que pedía rebeldía fue, para Lunatti, la gota que colmó la paciencia del mundo River. La decisión de no estar dejó al colombiano en el centro de la escena por lo que no hizo, justo cuando el equipo más necesitaba a sus referentes. “Ya está, ya está Juanfer”, cerró el periodista, con una mezcla de resignación y bronca que sonó a sentencia definitiva.
La frase con la que había abierto su descargo —“se fue dos veces mal y se está yendo tres veces mal”— resume la furia contenida de quien ya no tolera otro portazo. Lunatti subrayó que cada salida del enganche dejó un sabor amargo, y esta tercera repite los mismos errores sin que el jugador tome dimensión del daño que genera en la tribuna.
El ciclo de Juanfer en River, al menos para una porción cada vez más grande del hincha, quedó liquidado. Sin una despedida a la altura de su talento, Quintero se marcha otra vez bajo un manto de reproches cruzados, y las palabras de Lunatti son el eco más fiel de un hartazgo que, esta vez, parece no admitir marcha atrás.
