(BUENOS AIRES).- “Es la manera de patear. Cuando errás te fijás la manera, pero ha hecho un partido increíble, nos dio ese ánimo para ir a buscar el partido. Después son maneras de patear, decisiones y aprenderá que hay momentos y momentos”, dijo Leandro Paredes, capitán de Boca, apenas consumada la clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana por penales ante O’Higgins. El penal picado que falló Tomás Aranda no empañó el respaldo del referente xeneize hacia el juvenil.
En la definición desde los doce pasos, con la serie igualada 1-1 en el global tras la derrota 1-0 en Chile, Aranda tuvo la chance de sentenciar la llave. Intentó liquidar la historia con un remate picado, pero el arquero Omar Carabalí le adivinó la intención al quedarse quieto en el centro y festejó la atajada gritándole en la cara al futbolista de Boca. De inmediato, los compañeros rodearon al pibe y lo abrazaron para levantarlo anímicamente.
Paredes evitó cargar contra Aranda. “Son maneras de patear”, repitió, y destacó su actuación antes del error: “Ha hecho un partido increíble, nos dio ese ánimo para ir a buscar el partido”. Al mismo tiempo, le bajó el precio al traspié con un mensaje de aprendizaje: “Aprenderá que hay momentos y momentos”. El volante también aclaró que la molestia grupal no era furia. “No, enojo no. Obviamente, tal como dije recién, el malestar de no hacer el partido que seguramente habíamos planificado”, señaló.
La autocrítica del capitán fue más profunda que la simple anécdota del penal. “No estamos conformes con lo que hicimos. Queríamos hacer lo que planeamos, pero no pudimos plasmar la idea del DT y eso nos genera un malestar”, reconoció Paredes, el único referente que se detuvo a hablar con la prensa tras la agónica victoria. Y remarcó: “Sí, obviamente. Obviamente quedó claro que sufrimos, pero bueno, lo importante era clasificarse y lo hicimos”.
Consultado por la rápida salida del vestuario que llamó la atención de algunos hinchas, Paredes le restó dramatismo: “No, normal. Seguramente no conformes con la prestación que hicimos”. Después, le dedicó un mensaje a los simpatizantes que viajaron. “Nosotros tenemos solo palabra de agradecimiento para la gente está siempre ahí, más allá de los resultados se apoya muchísimo nosotros tratamos de cada día transmitir el mejor respuesta posible porque es así lo que se merece”, afirmó.
El penal decisivo lo convirtió Lautaro Blanco para estampar el 4-3 definitivo en la tanda, luego de que Thiago Vecino y Luis Pávez también fallaran para el conjunto chileno —este último con tapada de Álvaro Montero—. Con la clasificación asegurada, Boca ya piensa en los octavos de final, donde enfrentará a Deportivo Recoleta de Paraguay.
“A veces se puede jugar bien, se puede jugar mal”, completó Paredes como reflejo de una noche en la que el equipo se marchó con el pasaje pero sin conformidad. El resultado alcanzó, aunque en La Boca saben que la clasificación no borra el malestar por un rendimiento que nunca se pareció a lo planificado.
