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El gesto de Paredes con Aranda tras el penal que casi cuesta la clasificación «Tranquilo»

 

El capitán respaldó al juvenil y le marcó los tiempos del fútbol grande.

 
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(BUENOS AIRES).- "Son maneras de patear, aprenderá que hay momentos y momentos, seguramente aprenderá", dijo Leandro Paredes tras el agónico pase de Boca a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El capitán respaldó al juvenil Tomás Aranda, que había fallado un penal picándola en la definición ante O'Higgins, y le dejó una enseñanza sobre la responsabilidad en los momentos decisivos.

Tomás Aranda, mediocampista de 19 años, tuvo en sus pies la chance de sentenciar la serie después de ser uno de los más destacados durante los noventa minutos. Eligió picar su remate y el arquero Carabalí le adivinó la intención para mantener con vida a O'Higgins. Más tarde, Lautaro Blanco convirtió el penal definitivo y el Xeneize avanzó de ronda, evitando que el error del juvenil tuviera consecuencias deportivas.

Paredes no le hizo un cargo al chico y, lejos de cuestionarlo, eligió un tono sereno para analizar la situación. "Son maneras de patear, aprenderá que hay momentos y momentos, seguramente aprenderá", expresó en la zona mixta. La frase fue interpretada como un respaldo al juvenil, pero también como una advertencia sobre la importancia de entender el contexto de cada partido y la responsabilidad que implica asumir una ejecución en una instancia decisiva.

El campeón del mundo también fue autocrítico con el rendimiento colectivo de Boca y reconoció que el equipo todavía está lejos de su mejor versión. "Es importante clasificar, hay que mejorar y levantar el nivel. Creo que habíamos arrancado bien", señaló. Paredes explicó además cuál fue la principal diferencia entre los mejores momentos del equipo y los pasajes en los que sufrió ante O'Higgins. "Después del gol volvimos a jugar como queremos, de la otra manera nos costará mucho más", afirmó.

El entrenador Rodolfo Arruabarrena también hizo una lectura similar sobre el andar del equipo, que había arrancado con buenas sensaciones pero perdió intensidad tras el gol recibido. La clasificación descomprimió la urgencia, aunque en el plantel admiten que la imagen futbolística necesita un golpe de timón inmediato para competir en las próximas instancias del certamen continental.

Aranda volvió a mostrar condiciones para asumir protagonismo en una noche exigente, pero el penal fallado quedó como un golpe de aprendizaje inevitable. El respaldo público del capitán buscó protegerlo en un momento delicado y, a la vez, marcarle los matices del oficio: picarla es válido, pero el contexto impone elegir el momento justo. Las palabras de Paredes intentaron transmitirle que este tipo de situaciones forman parte del proceso de formación de cualquier futbolista joven, especialmente en un club con la exigencia de Boca.

Con la serie resuelta, el Xeneize pone la cabeza en los octavos de final de la Copa Sudamericana y en levantar el nivel colectivo. El mensaje de Leandro Paredes, entre el apoyo y la exigencia, resume la línea que el plantel intenta construir de cara a lo que viene: respaldar a los más jóvenes sin dejar de marcarles la responsabilidad que implica vestir la camiseta azul y oro.