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Tomás Aranda falló un penal picado y Paredes lo respaldó «Aprenderá»

 

El capitán de Boca bancó al juvenil tras el penal picado.

 
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(BUENOS AIRES).- “Aprenderá”. Leandro Paredes, capitán de Boca, bancó con ese mensaje a Tomás Aranda, el juvenil que falló un penal picado en la definición por penales ante O'Higgins por la Copa Sudamericana. La clasificación ya estaba asegurada, pero la jugada del pibe de 18 años concentró todas las miradas en La Bombonera.

Aranda había sido uno de los futbolistas más destacados del partido, generando peligro y mostrando personalidad en un encuentro cargado de tensión. En la tanda, decidió asumir la responsabilidad y se animó a picar su remate al estilo Panenka, aunque el arquero chileno le contuvo el disparo. El error no impidió el avance de Boca en el torneo continental, pero abrió un debate entre los hinchas sobre la conveniencia de arriesgar tanto en una instancia eliminatoria.

Paredes, uno de los referentes del plantel, salió a respaldarlo ni bien terminó el encuentro. El mediocampista entendió que la situación forma parte del crecimiento y que no había nada que reprocharle. “Aprenderá”, explicó el capitán, convencido de que este tipo de experiencias son fundamentales para que un juvenil gane roce en partidos de máxima exigencia. Para el campeón del mundo, la valentía de Aranda para pedir la pelota y animarse a ejecutar en una definición tan importante también es una señal positiva, más allá del resultado del remate.

No es la primera vez que Paredes destaca al joven atacante. El propio Aranda ya había reconocido la importancia del apoyo del mediocampista, quien suele aconsejarlo y acompañarlo dentro del grupo. El respaldo de un jugador con trayectoria internacional aparece como un escudo para proteger a un futbolista que empieza a tener cada vez más protagonismo en el primer equipo de Boca.

La decisión de Aranda refleja, además, una de las características que el técnico Arruabarrena busca en sus equipos: futbolistas con personalidad para asumir desafíos. Aunque el penal no entró, el chico mostró confianza en una instancia donde patear picándola implica un riesgo enorme y no todos se animan a cargar con esa mochila.

El plantel sabe que los juveniles necesitan acompañamiento constante. El crecimiento, evalúan puertas adentro, no llega solo con buenas actuaciones sino también atravesando momentos difíciles como el que le tocó vivir a Aranda en la definición. La clasificación ante O'Higgins terminó con una mezcla de alivio y autocrítica para Boca, y mientras el cuerpo técnico trabaja en mejorar el funcionamiento del equipo, el mensaje interno fue claro: los jóvenes tendrán oportunidades, pero también deberán aprender de cada situación.

Con el respaldo explícito de Paredes, el pibe buscará transformar ese error en una anécdota de aprendizaje. El mensaje del capitán fue claro: la personalidad está, y el resto se corrige con trabajo y más partidos.