BOCA JUNIORS

Paredes volvió de sus días en Bariloche con una misión clara: rescatar a un Boca golpeado

 

El capitán volvió de sus días en la nieve y se puso al frente del plantel.

 
Leandro Paredes
Leandro Paredes

(BUENOS AIRES).- “Me preocupa que no sepamos levantarnos de esta derrota, primero y principal”, dijo Rodolfo Arruabarrena después de la goleada de Boca ante Deportivo Riestra. En ese escenario de máxima tensión, Leandro Paredes regresó este lunes a Boca Predio para asumir el rol de líder que necesita un plantel golpeado.

El contraste es llamativo. Apenas una semana atrás, Leandro Paredes disputaba la final del Mundial con la Selección Argentina. Cuatro días después de aquella definición ya fue titular con la camiseta de Boca frente a O'Higgins, por la ida del playoff de la Copa Sudamericana. Sin pretemporada y al límite del desgaste, el propio Arruabarrena lo obligó a frenar.

Tras el partido en la Bombonera, el entrenador le dio tres días libres para que pudiera desconectarse. Paredes aprovechó el permiso y viajó con su familia a Bariloche, donde disfrutó de la nieve y el descanso. “Escapadita de amor”, escribió su esposa, Camila Galante, al compartir imágenes de las mini vacaciones en sus redes sociales.

Mientras el capitán recargaba energías, Boca sufrió un golpe inesperado: cayó goleado en el Guillermo Laza, en lo que significó la primera derrota del ciclo Arruabarrena y mostró a un equipo vulnerable y nervioso. La caída dejó al plantel en estado de shock y en plena urgencia por levantar cabeza.

La definición en Rancagua

La revancha ante O'Higgins, que se jugará el jueves en Chile, dejó de ser un trámite para sellar la clasificación a los octavos de final de la Sudamericana y se volvió una verdadera final. Además del pase a la siguiente ronda, Boca necesita recuperar la confianza y evitar otro fracaso internacional que empañe el arranque del proceso de Arruabarrena.

“Cuando te caés te tenés que levantar lo máximo posible y nosotros en cuatro días tenemos la definición de la Sudamericana”, dijo Arruabarrena tras la dura caída en Riestra. La frase refleja la presión que rodea al plantel y explica por qué la vuelta de Leandro Paredes se volvió indispensable.

Ahí entra en escena el capitán y campeón del mundo. No solo por su jerarquía futbolística, sino por el liderazgo que representa dentro de un grupo anímicamente tocado. Paredes es el futbolista con mayor experiencia para manejar este tipo de escenarios y el encargado de ordenar a un equipo que perdió el rumbo en apenas un tiempo frente a Riestra. Su presencia en Boca Predio, apenas aterrizado de sus días en la nieve, es la primera señal de que el plantel busca recomponerse antes de viajar a Rancagua para una noche que puede marcar el rumbo del semestre.