(BUENOS AIRES).- Unas albóndigas italianas que escapan a la clásica salsa de tomate y se resuelven en apenas 30 minutos: las polpette in bianco —o albóndigas en blanco— combinan carne de cerdo picada, mortadela y un toque de vino blanco para un resultado jugoso y sabroso. La receta, publicada por Marisa Cortéz el 22 de julio de 2026, propone una variante tradicional pero menos difundida fuera de Italia.
La versión “in bianco” se prepara sin salsa: las albóndigas se doran en aceite de oliva y se cocinan con vino blanco, que al evaporarse deja su aroma en la carne. El resultado es un plato dorado por fuera, tierno por dentro y con muchísimo sabor gracias a la combinación de la carne de cerdo con la mortadela. La receta rinde 4 porciones con un aporte nutricional aproximado de 540 kcal por plato, con buen aporte de proteínas por la carne y el parmesano.
Los ingredientes son 500 g de carne de cerdo picada, 50 g de mortadela, 50 g de queso parmesano, 50 g de leche entera, 30 g de pan rallado, 1 huevo mediano, 70 g de vino blanco, 1 ramo de perejil, 100 g de harina 0000, 30 g de aceite de oliva extra virgen, sal fina y pimienta negra a gusto.
Paso a paso
El procedimiento arranca picando bien fino el perejil y la mortadela. En un bowl se mezclan la carne picada, la mortadela, el perejil, el parmesano, el pan rallado, el huevo, la sal y la pimienta. Se agrega la leche hasta lograr una preparación blanda y homogénea, y con las manos húmedas se forman albóndigas de unos 20 gramos cada una.
Cada albóndiga se pasa por harina antes de dorarla en una sartén amplia con aceite caliente durante 5 a 6 minutos, de todos los lados. Después se suma el vino blanco y se deja cocinar unos 5 minutos más, hasta que el alcohol se evapore por completo y las albóndigas queden bien cocidas y jugosas.
Tips para que salgan perfectas
Para que la receta salga impecable, conviene mantener las manos húmedas al darles forma: “Usar las manos húmedas evita que la carne se pegue al formar las albóndigas”. Pasarlas por harina sella la superficie y retiene la jugosidad interior, y “dejar evaporar bien el alcohol del vino blanco es clave para que no quede sabor a alcohol”.
La mortadela, además, cumple un rol importante en la receta: “aporta un toque graso que reemplaza parte de la grasa que suele perderse con la carne magra”. Las albóndigas en blanco se pueden acompañar con arroz, puré o vegetales para una comida completa que se soluciona en media hora, ideal para resolver la cena sin complicaciones.
