(BUENOS AIRES).- Larusa Cocina, una de las influencers más queridas del país y siempre dispuesta a solucionar el día a día de sus seguidores, compartió en sus redes una receta que es salvación para el Día del Amigo: un pastel de pollo que se hace con medio kilo, rinde un montón y se come con la mano.
Se viene el 20 de julio y esta preparación de pollo, queso, choclo y aceitunas que se resuelve en apenas seis pasos va a ser la estrella de la mesa. La receta, que apareció en su cuenta de Instagram, es ideal para juntadas porque aguanta perfecto, se corta en cuadraditos y sale directo a la mano mientras charlás con amigos.
INGREDIENTES
500 g de pollo cocido, desmenuzado y bien sazonado
1/2 cebolla picada
1 tomate picado en cubitos
150 g de queso muzzarella rallado
Choclo y aceitunas a gusto
Sal, pimienta y orégano a gusto
4 tazas (de 200 ml cada una) de harina de trigo común
1 taza de aceite
4 huevos
3 tazas de leche
2 cucharadas soperas de queso crema
2 cucharaditas de polvo de hornear
Desmenuzá el pollo cocido, cortá el tomate en cubitos y las aceitunas en rodajas; picá la cebolla bien chiquita. En un bowl amplio batí los huevos con el queso crema hasta integrar, añadí la leche y el aceite y seguí batiendo.
Incorporá la harina de a poco junto con el polvo de hornear y batí hasta lograr una mezcla lisa, sin grumos. Sumá el pollo, las aceitunas, el choclo, la cebolla, el tomate y todos los condimentos; mezclá con espátula para que quede parejo.
Aceitá o enmantecá una asadera mediana?grande, volcá la preparación, distribuyila de manera uniforme y cubrí con un poco más de muzarella rallada y perejil picado o verdeo. Llevá a horno precalentado a 180 °C por 40 a 50 minutos, hasta que la superficie esté dorada y la masa firme e infladita.
El truco que hace la diferencia: apenas saques el pastel del horno no lo cortes. Dejalo asentarse 10 o 15 minutos sobre la mesada para que los jugos, el queso y la masa se compacten. Así lo podés cortar en cuadraditos que se sostienen solos y se comen con la mano, perfecto para una tabla en el centro de la mesa.
Una receta simple que se vuelve adictiva. Tenés que probarla sí o sí.
