ESPECTÁCULO

Sin gluten ni chocolate cobertura: la receta de tarta de cacao y nuez que triunfa

 

La receta se volvió furor por su textura de flan y bajo costo.

 
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(BUENOS AIRES).- La tarta de cacao y nuez es la receta sin harina ni chocolate cobertura que se volvió furor por su textura de flan: el truco está en usar cacao amargo en polvo para abaratar costos y en el frío de la heladera, el paso clave para lograr ese efecto cremoso.

La lista de ingredientes es corta y accesible. Para entre 8 y 10 porciones se necesitan 6 huevos, 180 gramos de azúcar, 60 gramos de cacao amargo en polvo —el reemplazo directo del chocolate cobertura—, 140 gramos de nueces peladas, 80 gramos de manteca, una pizca de sal y azúcar impalpable para decorar.

La base arranca con las nueces bien procesadas y mezcladas con los 80 gramos de manteca derretida. Esa pasta se presiona sobre el fondo de un molde desmontable de 26 centímetros de diámetro, previamente enmantecado, y se reserva.

Para el relleno, se baten los 6 huevos junto con el azúcar y la sal a velocidad alta hasta que la preparación blanquee y duplique su volumen. Después se tamiza el cacao amargo sobre el batido y se incorpora con movimientos envolventes y suaves, sin perder el aire incorporado.

Una vez volcada la mezcla sobre la base de nueces, se hornea a 180°C durante 25 minutos. Al retirarla del horno, se deja reposar apenas 10 minutos a temperatura ambiente y en seguida va a la heladera. El frío intenso del refrigerador es lo que termina de definir la textura similar a un flan.

La receta, inspirada en la cuenta @hermanostorrestv, fue publicada el 24 de julio de 2026 por Marisa Cortéz. No contiene harina, lo que la vuelve apta para celíacos, y gracias al huevo y las nueces resulta un postre rico en proteínas.

Por qué funciona esta receta sin harina ni chocolate cobertura

El secreto de esta receta económica está en el reemplazo directo del chocolate cobertura por cacao amargo en polvo, un ingrediente mucho más accesible que cumple la misma función de sabor sin encarecer la preparación. A eso se suma la base de nueces, que no solo aporta el crocante sino que también elimina la necesidad de harinas, volviéndola libre de gluten.

El otro punto fuerte es la técnica de frío. Después del horneado, los 10 minutos a temperatura ambiente y el posterior descanso en la heladera son los que generan esa textura de flan que la distingue de otras tartas de chocolate. No lleva gelatina ni espesantes adicionales: el enfriamiento actúa solo.

Para quienes buscan un postre con buen aporte nutricional, la combinación de huevo y nueces le da un perfil alto en proteínas sin recurrir a suplementos ni ingredientes rebuscados. Cada porción rinde aproximadamente para 8 o 10 comensales, lo que la convierte en una opción rendidora.

Antes de servir, la tarta se espolvorea con azúcar impalpable y se corta bien fría, directo de la heladera. El contraste entre la base crocante de nuez y el relleno cremoso la volvió la receta más elegida para meriendas y sobremesas sin gastar de más. El molde desmontable de 26 centímetros es el tamaño justo para que la cocción sea pareja y el desmolde, impecable.