ESPECTÁCULO

Tres salsas cremosas para probar: recetas fáciles que se hacen en 10 minutos

 

Reemplazá la salsa de tomate por estas opciones untuosas con solo queso, nuez o manteca.

 
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(BUENOS AIRES).- ¿Te cansaste del tuco de siempre? Tres recetas de salsas cremosas para pastas se preparan en apenas 10 minutos y sin una gota de crema ni queso crema. Son ideales para resolver una cena a puro sabor mientras se cocinan los fideos. En el último tiempo, estas recetas rápidas y bien untuosas se volvieron las favoritas de los que buscan comer rico sin pasar horas en la cocina. Las cantidades están pensadas para 2 porciones abundantes o 3 moderadas, usando entre 200 y 250 gramos de pasta seca. Acá van, paso a paso.

La primera receta es un clásico romano: la Cacio e Pepe. Con solo dos ingredientes —queso duro y pimienta negra— logra una textura aterciopelada sin agregarle nada de crema.

  • 100 g de queso duro (parmesano, pecorino o reggianito) rallado bien fino

  • Abundante pimienta negra en grano

  • Agua de cocción de la pasta

Mientras se cocinan los fideos (los spaghetti van perfecto), tostá la pimienta recién molida en una sartén seca a fuego medio hasta que largue su aroma. En un bowl, mezclá el queso rallado con un cucharón de agua hirviendo de la pasta hasta formar una pasta espesa y sin grumos. Volcá los fideos directo a la sartén con la pimienta, apagá el fuego, incorporá la mezcla de queso y revolvé enérgicamente. El calor residual va a crear una salsa única.

Para darle un toque más sofisticado, la salsa cremosa de nuez es ideal para los días frescos. Combina de maravilla con pastas rellenas o fideos cortos.

  • 100 g de nueces peladas

  • 1 diente de ajo pequeño

  • 3 cucharadas de queso rallado

  • Un chorrito de leche

  • Aceite de oliva, sal y pimienta a gusto

Tostá un poco las nueces en una sartén para potenciar su sabor. Llevá las nueces, el diente de ajo, el queso rallado y el chorrito de leche a la licuadora o procesadora y procesá hasta obtener una crema homogénea. Volcá esa pasta en una sartén a fuego mínimo, sumá la pasta recién cocida y un poquito del agua de cocción para aligerar. Serví con unas nueces picadas por encima para darle crocancia.

La reina indiscutida de la manteca y el queso es la salsa Alfredo. La versión original no lleva crema de leche: confía en la magia de la manteca pura fundida con el queso.

  • 50 g de manteca de buena calidad

  • 80 g de queso parmesano rallado finamente

  • Sal, pimienta negra y agua de la cocción

En una sartén amplia a fuego bajo, derretí la manteca sin que se queme. Sumá los fideos recién colados (los fettuccine son la elección clásica) directo sobre la manteca. Agregá el queso parmesano y medio cucharón del agua de cocción. Mové la sartén de forma circular y revolvé constantemente: la combinación de la grasa, el almidón y el queso genera una de las salsas más cremosas que vas a probar.

Para que las tres recetas te salgan de diez, usá siempre una pasta de sémola de trigo candeal, que suelta el almidón justo y no queda harinosa. Reservá un cucharón generoso del agua de cocción antes de colar los fideos, retiralos bien al dente y terminalos en la sartén con la salsa. Ese paso es el que logra la cremosidad de restaurante. Animate a salir del tuco y probá estas recetas: son simples, rápidas y adictivas. Una vez que las hacés, no volvés atrás.