ESPECTÁCULO

4 recetas para aprovechar el zucchini: una opción liviana para hacer sí o sí

 

Dorado, crocante y lleno de sabor: Cuatro formas infalibles de cocinarlo.

 
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(BUENOS AIRES).- El zucchini tiene fama de ser una verdura suave y hasta aburrida, pero solo necesita el trato justo para transformarse en un verdadero manjar. El secreto para que no quede nunca más aguado ni desabrido es simple: dorarlo bien, potenciarlo con queso o hierbas y sacarle todo el exceso de humedad. Estas cuatro recetas simples vienen a demostrarlo.

Muchas veces el error está en blanquearlo o hervirlo de más, lo que hace que absorba agua y pierda todo su sabor. La clave es tratarlo en seco y darle un golpe de horno fuerte o un salteado rápido a fuego alto para concentrar sus azúcares naturales. Así pasa de ser una guarnición olvidada al protagonista absoluto de cualquier almuerzo o cena.

Con estas ideas, vas a descubrir que el zucchini puede ser crocante, esponjoso y súper sabroso sin complicarte la vida. Acá van cuatro formas para que le saques el jugo —nunca mejor dicho— y sorprendas en la mesa.

Cuatro recetas para transformar el zucchini

Los zucchinis rellenos «a los 3 quesos» no necesitan hervido previo. Los cortás a lo largo, los ahuecás con una cuchara y salteás la pulpa con ajo y cebolla hasta que esté bien dorada. Fuera del fuego, la mezclás con 150 g de ricota, 100 g de mozzarella en cubitos y condimentos. Rellenás las barquitas, espolvoreás con provolone o parmesano rallado y las mandás al horno fuerte a 200 °C durante 20 a 25 minutos hasta que el queso gratine y el zucchini quede tierno pero firme.

Para una tarta soufflé bien alta y aireada, cortá tres zucchinis grandes en rodajas finísimas o rallalos con la parte gruesa del rallador. Los dejás reposar con un poco de sal, los estrujás bien para quitarles el agua y los integrás a una mezcla de tres huevos batidos, dos cucharadas de queso crema y 150 g de queso cremoso o cuartirolo en cubos. Volcá todo sobre una tapa de tarta y horneá a 180 °C durante 35 a 40 minutos hasta que la superficie esté dorada y el relleno firme pero esponjoso.

El budín tierno de zucchini, queso y tomillo se hace en un solo bol. Rallás dos zucchinis medianos con piel, los escurrís apenas y los mezclás con tres huevos, 80 cc de aceite, 50 cc de leche y 200 g de harina leudante. Sumás 150 g de queso semi duro en cubitos y una cucharada de tomillo fresco picado. Lo volcás en una budinera enmantecada y lo cocinás a 180 °C durante 40 a 45 minutos. Dejalo enfriar antes de desmoldar para que el corte quede prolijo.

Por último, el salteado caramelizado con ajo y albahaca es ideal para pastas, arroz o carnes. Cortá dos zucchinis en cubos grandes, calentá una sartén con aceite de oliva a fuego medio-alto y, apenas los tires, no los toques durante los primeros dos minutos: ese es el truco para que se doren sin largar agua. Después sumás ajo en láminas, salteás un par de minutos más, apagás el fuego y terminás con un chorrito de jugo de limón y abundante albahaca fresca picada. Una receta simple que se vuelve adictiva.