(BUENOS AIRES).- "No te pueden hacer un gol de lateral", dijo Juan Román Riquelme con visible fastidio, apenas horas después de que Boca Juniors consiguiera una clasificación sufrida a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El equipo cayó 1-0 ante O'Higgins en Rancagua pero se impuso 4-3 en los penales, y el presidente xeneize apuntó sin filtro contra la desatención defensiva que derivó en el único gol chileno.
La jugada que desató la bronca de Riquelme nació de un lateral desde la derecha que Nicolás Figal peinó hacia el centro del área sin despejar con firmeza. Francisco González capturó la pelota y sacó un zurdazo inatajable para igualar la serie y forzar la definición desde los doce pasos. "Si te lo hacen es porque no lo has hecho bien, no tiene que ver con la confianza", amplió Riquelme. Y enseguida remató: "Mejorando esas cosas chiquitas ayer hubiéramos pasado".
Riquelme fue todavía más preciso al diferenciar un error propio de una virtud del rival. "Cuando entra uno a cabecear es virtud de ellos, como fue de Costa cuando entró a cabecear el centro de Paredes. Él la pone donde quiere. Si esa terminaba en gol, el técnico de ellos hubiera dicho que estuvieron distraídos, pero no, ahí es mérito del que ejecuta y del que cabecea. Pero no se puede errar un lateral", explicó. La crítica del presidente se sumó a la autocrítica que ya habían hecho el técnico Rodolfo Arruabarrena —"así no vamos a ganar tantos partidos"—, Leandro Paredes —"el equipo no pudo plasmar la idea del entrenador"— y Miguel Merentiel, que resumió el sentir del plantel con un "da bronca sufrir así".
Más allá de la desatención puntual, Riquelme puso el foco en las lesiones que vienen condicionando el inicio de temporada. "Nos pasó el semestre pasado con Cavani, Giménez y Merentiel. En este campeonato con Bareiro y Giménez, Belmonte se lesionó en un entrenamiento. Palacios intentó recuperarse rápido para estar en Chile y le volvió a molestar el aductor. Yo quiero que el técnico pueda contar con todos", detalló el presidente de Boca. Sobre el mercado de pases, recordó que el entrenador había pedido un lateral derecho, un arquero y un delantero, y que el club los trajo, aunque admitió que las lesiones le quitan mérito al plantel armado. "Lo que quede de tiempo del mercado, y si después está la chance de prestar a alguien al exterior, veremos", dijo Riquelme.
El presidente valoró la clasificación en sí misma —"era importante pasar, creo que es una manera de ir agarrando confianza"— y destacó que la tanda de penales le dio seguridad al arquero Álvaro Montero, que contuvo el remate de Luis Alberto Pavez. También se refirió a la seguidilla de partidos que afronta Boca: "Tenemos muy poquito tiempo de descanso, vamos a jugar hasta fines de agosto sin parar, cada dos o tres días. Es medio difícil. Es raro que vos encuentres un equipo que te juegue diez partidos de corrido muy bien".
La clasificación a octavos, donde Boca se enfrentará a Deportivo Recoleta de Paraguay, cortó una racha de tensión creciente en el club, que acumula más de tres años sin títulos, quedó fuera de los puestos de clasificación a la Copa Libertadores y venía de sufrir una goleada ante Deportivo Riestra. El mensaje de Riquelme, sin embargo, dejó en claro que en Boca pasar de ronda ya no es suficiente.
Sin haber podido entrenar en Rancagua por las tormentas, la delegación xeneize viajó este viernes directamente a Rosario para preparar el duelo del domingo a las 17.00 ante Newell's en el Coloso Marcelo Bielsa, mientras Riquelme sigue de cerca a un plantel que, aun festejando, sabe que debe corregir distracciones que pueden costar demasiado caro.
