(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme ya planifica el próximo mercado de pases con un objetivo concreto: sumarle a Boca un extremo desequilibrante al que ya quiso traer en el pasado. La dirigencia xeneize apunta a un viejo conocido que hoy brilla en el fútbol argentino y al que consideran la pieza ideal para potenciar el ataque.
Con la reciente llegada del Vasco Arruabarrena, el seguimiento sobre ese futbolista se intensificó. Riquelme analiza distintas alternativas para reforzar el plantel y puso los ojos en un jugador que ya había sido sondeado en otras oportunidades por su muy buen nivel.
El sector que más preocupa al hombre fuerte del Consejo de Fútbol es el extremo. La intención es sumar mayor desequilibrio en ofensiva, una carencia que el equipo arrastra y que el DT pretende resolver con un nombre de peso.
El apuntado es Jáminton Campaz, actual figura de Rosario Central. El colombiano aparece otra vez en la lista de prioridades de Riquelme tras haber estado en el radar xeneize en mercados anteriores, aunque ahora el interés volvió a tomar fuerza por su presente en el Canalla.
Sin embargo, la operación se perfila compleja. Rosario Central considera a Campaz una pieza clave de su esquema y, además, disputa la Copa Libertadores, un factor que reduce el margen para negociar una salida en lo inmediato.
Campaz tiene contrato con el club rosarino hasta el 31 de diciembre de 2026, por lo que cualquier intento de Boca para incorporarlo ahora deberá pasar por una negociación directa con la entidad de Arroyito. Según el sitio especializado Transfermarkt, su valor de mercado actual es de 5.500.000 euros.
En el Xeneize, con Riquelme a la cabeza del armado del plantel, seguirán de cerca la situación del extremo, aunque saben que recién en el próximo mercado podrían avanzar con una oferta formal. La competencia por un jugador con contrato largo y rol protagónico en su equipo asoma como el principal obstáculo para cumplir el viejo deseo del presidente boquense.
