(BUENOS AIRES).- “Vamos a cumplir como corresponde cada mes porque por suerte somos ordenados que cumplimos con todos”. La definición pertenece a Juan Román Riquelme, presidente de Boca Juniors, quien salió al cruce de los rumores que vinculan a Exequiel Zeballos con el Napoli y llevó tranquilidad sobre la situación del juvenil.
Riquelme confirmó que el delantero continúa trabajando con el plantel profesional. “Zeballos entrena con el plantel y tiene contrato hasta diciembre”, precisó el dirigente xeneize, y aclaró que no existe ningún conflicto interno con el jugador.
Respecto del supuesto interés del club italiano, Riquelme evitó las especulaciones. “No soy presidente del Napoli para saber”, soltó, y dejó en claro que cualquier movimiento dependerá de una decisión de la institución italiana y de las negociaciones que se entablen.
Boca considera a Zeballos como uno de los juveniles con mayor proyección de sus divisiones inferiores. A pesar de las lesiones que sufrió, el cuerpo técnico y la dirigencia valoran sus condiciones técnicas y su capacidad para marcar diferencia en ataque. El chaqueño atravesó momentos difíciles en su carrera, pero en el club mantienen la expectativa de que pueda volver al nivel que deslumbró cuando irrumpió en primera.
La intención de la dirigencia es acompañar su crecimiento sin presiones. Riquelme ya había planteado en otras oportunidades que los pibes necesitan respaldo y tiempo para desarrollarse, sin cargar con comparaciones que distorsionen su evolución.
El desafío de recuperar protagonismo
Con la llegada de Rodolfo Arruabarrena como entrenador, Zeballos deberá pelear por minutos en una ofensiva que sumó refuerzos y recuperó a jugadores con experiencia. La competencia interna se intensificó y el chaqueño sabe que tendrá que aprovechar cada oportunidad para volver a ser una pieza importante.
El delantero surgió como una de las grandes apariciones del club y la dirigencia confía en que aún tiene margen para consolidarse. Los meses que vienen serán clave para que encuentre ritmo y demuestre por qué el fútbol europeo ya posó sus ojos sobre él.
Mientras tanto, Zeballos sigue entrenándose a la par del grupo y tiene vínculo hasta diciembre. El mensaje de Riquelme fue directo: el jugador sigue perteneciendo a Boca, el club honrará cada compromiso y cualquier definición sobre su futuro quedará sujeta a las negociaciones que surjan en el próximo mercado de pases.
