RIVER PLATE

“No me voy a ir”: El plantón de un borrado de Coudet que se niega a salir de River

 

El Millonario busca reducir a un puñado los futbolistas que entrenan diferenciados en dos semanas

 
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(BUENOS AIRES).- River Plate avanza en la reestructuración del plantel con el objetivo de que en dos semanas solo queden tres o cuatro jugadores entrenándose de manera diferenciada en el predio de Cantilo. La dirigencia busca resolver la situación de los futbolistas que no serán tenidos en cuenta por el cuerpo técnico y ya tiene a varios nombres con la salida encaminada.

Entre los que están más cerca de dejar el club aparecen Agustín Lencina, Federico Galarza, Kevin Castaño y Germán Pezzella. La institución trabaja en distintas alternativas para cerrar sus ciclos, liberar lugares y aliviar la masa salarial de cara a lo que viene.

La presencia de Germán Pezzella en esa lista es la que más llamó la atención de los hinchas. El defensor surgido de las inferiores, campeón del mundo con la Selección Argentina y referente del vestuario en los últimos años, quedó dentro del grupo de futbolistas que necesitan resolver su futuro inmediato.

Bustos y Salas, los casos más complejos

Fabricio Bustos es otro de los apuntados para salir. Su desvinculación depende de una resolución que debe darse en México, un trámite que podría destrabarse en breve y permitiría avanzar con su salida del Millonario.

El caso más complicado, sin embargo, es el de Maximiliano Salas. El delantero tiene uno de los contratos más altos del plantel, y ese factor dificulta encontrar un club dispuesto a asumir las condiciones económicas necesarias para concretar una transferencia.

En River entienden que la limpieza del plantel es una parte central del armado del nuevo equipo. La intención no solo es reducir la cantidad de futbolistas sin lugar dentro del grupo, sino también liberar masa salarial y generar espacio para futuras incorporaciones o para jóvenes surgidos de las divisiones inferiores.

La dirigencia de River sigue negociando con cada protagonista para evitar que la situación se extienda demasiado. El plazo que se fijaron es claro: quieren que en dos semanas el panorama esté resuelto y el cuerpo técnico pueda trabajar con un plantel mucho más definido, sin jugadores al margen.

La depuración del grupo se convirtió en uno de los movimientos más importantes del mercado para el club de Núñez. Si las negociaciones avanzan como esperan, los futbolistas que hoy se entrenan en Cantilo de forma diferenciada quedarán reducidos a un puñado mínimo y las cuentas salariales liberarán margen para la próxima etapa deportiva.