(BUENOS AIRES).- De los 14 futbolistas que Eduardo Coudet declaró prescindibles antes de la pretemporada, apenas tres encontraron nuevo destino. Los otros 11 siguen entrenando apartados en el predio de Cantilo mientras River avanza con negociaciones que, hasta ahora, se mueven más por sondeos que por ofertas concretas.
La decisión del técnico se comunicó a la dirigencia ni bien terminó el semestre anterior y los jugadores señalados comenzaron a trabajar separados del plantel profesional, salvo aquellos que todavía estaban afectados a la Copa del Mundo. Las únicas salidas ya cerradas fueron las de Paulo Díaz, que rescindió y se sumó a Atlanta United; Maximiliano Meza, también con rescisión, rumbo a Independiente; y Andrés Herrera, vendido al Columbus Crew.
Las situaciones de los que quedan son dispares. Germán Pezzella, de 35 años y con contrato hasta diciembre de 2027, difícilmente pueda ser vendido y su desvinculación se encamina hacia una rescisión de mutuo acuerdo. Fabricio Bustos prioriza el exterior —hubo sondeos de México, Brasil y la MLS—, mientras que en Avellaneda desestimaron cualquier interés de Independiente. Por Maximiliano Salas, en tanto, River ya rechazó un ofrecimiento de Athletico Paranense que proponía un préstamo por un año con opción de compra: en Núñez quieren transferirlo para recuperar aunque sea parte de lo que pagaron, aunque las chances son escasas.
Galarza Fonda y Galoppo, los que más mercado tienen
El que despertó mayor interés tras un buen Mundial es Matías Galarza Fonda. “Tenemos varias ofertas por Matías Galarza. Voy a reunirme con Mati el lunes o martes para ver las opciones”, confirmó Regis Marques, intermediario del volante paraguayo. En las últimas horas recibió una propuesta desde Italia, que todavía no fue trasladada formalmente a River, pero en el club son optimistas con que la salida se concrete en el corto plazo.
Giuliano Galoppo es otro caso con movimiento, aunque con una condición tajante: River solo escuchará ofertas del exterior. Por eso rechazó de inmediato un llamado de Rosario Central para consultar condiciones y solo negocia con Fenerbahce de Turquía, que es quien más avanzó en las charlas. El volante de 27 años llegó a préstamo desde São Paulo con una opción de compra de 3 millones de dólares por el 50 por ciento de la ficha, que el club ejecutó en enero de 2026; su contrato se extiende hasta diciembre de 2028 y su valor de mercado ronda los 3,5 millones de euros. En 48 partidos con la banda roja marcó 8 goles y dio una asistencia.
A la lista de espera se suman Ian Subiabre —River pide 8 millones de dólares y por ahora no hubo ofertas formales—, Santiago Lencina —Sporting Braga de Portugal preguntó pero no formalizó—, Kevin Castaño —el club asume que aceptará pérdidas para venderlo— y Alex Woiski, quien ni siquiera debutó en Primera y todavía no tiene definido si saldrá a préstamo o rescindirá.
En paralelo, River trabaja para cortar de manera anticipada los préstamos de Kendry Páez y Matías Viña. El uruguayo, que llegó desde Flamengo con un cargo de 500.000 dólares y una opción de compra de 4.500.000, ya se entrena con los borrados en Cantilo tras la eliminación de Uruguay en el Mundial. En Río de Janeiro sostienen que River debe hacerse cargo de su sueldo hasta fin de año aunque se rescinda el vínculo. Por el ecuatoriano, en cambio, se espera que regrese al Chelsea, que podría reubicarlo en Bélgica. Las próximas semanas serán clave para que los once apartados terminen de resolver sus salidas y el plantel de Coudet quede definitivamente depurado.
