RIVER PLATE

Kevin Castaño quedó afuera de River y ya apareció un interesado

 

El colombiano entrenará con los borrados mientras llegan ofertas desde Brasil, Italia y México.

 
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(BUENOS AIRES).- River definió la salida de Kevin Castaño, el volante colombiano que hace un año y medio había llegado como la compra más cara de la historia del club. El futbolista de 25 años no será tenido en cuenta por el cuerpo técnico y en los próximos días se sumará a los entrenamientos con el grupo de borrados, a la espera de una transferencia.

La decisión ya está comunicada. Castaño pasó de ser una apuesta millonaria a integrar la lista de descartados y su representante busca concretar una venta antes del cierre del mercado. El Millonario necesita liberar masa salarial y sumar dinero fresco para reforzar otras posiciones.

Los números del colombiano en Núñez no ayudaron a sostener su cotización: disputó 45 partidos, 37 como titular, acumuló 3.160 minutos y no marcó goles, con apenas dos asistencias. Sumó además 12 amarillas y una expulsión, sin títulos en su paso por el club. Su paso por el Mundial 2026 con la selección de Colombia tampoco lo revalorizó: jugó solo 15 minutos repartidos en dos encuentros, por detrás de Lerma, Puerta y Ríos en la consideración de Néstor Lorenzo.

River invirtió 12,5 millones de euros por Castaño cuando lo incorporó desde el fútbol europeo —el ex Cruz Azul y Krasnodar fue la compra más cara de su historia—, una cifra que no recuperará. Según Transfermarkt, su valor actual ronda los 5 millones de euros. Hasta ahora no hay ofertas formales sobre la mesa, pero el mediocampista recibió sondeos concretos desde Brasil, Italia y México, con clubes como América y Tigres que dieron el visto bueno al ofrecimiento de su agente. Los contactos desde Brasil, de hecho, se mantienen activos —Flamengo es uno de los interesados—, aunque todavía no se tradujeron en una propuesta concreta.

Stefano Di Carlo, directivo de la institución, ya había advertido que este mercado de pases dejaría pérdidas en operaciones como las de Castaño y Maxi Salas. El objetivo no es recuperar lo invertido sino alivianar la carga de contratos y generar algún ingreso para moverse en otras zonas del plantel.

Las razones de una apuesta que no funcionó

Castaño aterrizó en River hace un año y medio con el cartel de refuerzo estelar, pero nunca logró asentarse. Las expectativas que acompañaron aquella inversión récord se diluyeron entre actuaciones irregulares y una competencia interna que lo fue relegando. El Mundial 2026 aparecía como una vidriera ideal para revalorizarse; sin embargo, los 15 minutos que disputó con Colombia —en dos apariciones testimoniales— terminaron de enfriar un mercado que ya lo miraba con desconfianza.

El contrato del mediocampista se extiende hasta diciembre de 2028, pero su futuro está lejos del Monumental. A partir de los próximos días entrenará diferenciado mientras su entorno negocia una salida que le permita sumar minutos y a River dar por cerrada una etapa que nunca despegó. La dirigencia espera definiciones en lo inmediato para terminar de ordenar las cuentas antes del arranque de la próxima temporada.