(BUENOS AIRES).- “Ofrecen poco”, reveló el periodista Hernán Castillo sobre el escaso interés que despierta Maximiliano Salas en el mercado. River no consigue vender al delantero por una cifra que se acerque a los casi 10 millones de dólares que desembolsó a mediados de 2025 para incorporarlo.
Las propuestas que llegaron hasta el momento rondan entre 2 y 3 millones de dólares, una cifra muy alejada de lo que invirtió el Millonario. Castillo explicó que los sondeos fueron descartados porque “ofrecen poco” y la dirigencia pretende recuperar una porción mayor de aquel pago récord antes de aceptar una salida.
Salas arribó a River a mediados de 2025 en medio de un conflicto institucional con Racing. El club de Núñez ejecutó la cláusula de rescisión y pagó cerca de 10 millones de dólares para quedarse con el pase del delantero que había llegado desde el fútbol chileno, donde defendía los colores de Palestino.
Un rendimiento que no convenció
Los números del Pizzero no estuvieron a la altura de la inversión. Disputó 37 partidos con la camiseta de River, anotó 7 goles y repartió 2 asistencias; un registro que apenas mostró destellos y lo dejó lejos de ser la solución ofensiva que esperaba el cuerpo técnico.
La dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo comunicó que 15 futbolistas quedarían al margen de la pretemporada en Alicante, y Salas integró esa nómina. Desde entonces se entrena de manera diferenciada en el predio de Cantilo mientras el club le busca un nuevo destino que permita reducir la pérdida económica. La intención es clara: alivianar un plantel numeroso para incorporar jerarquía y, en el caso puntual del delantero, cortar con un ciclo que nunca terminó de despegar.
Hasta ahora River solo concretó las salidas de Maximiliano Meza, que rescindió su contrato y firmó con Independiente, y Paulo Díaz, que hizo lo propio para sumarse a Atlanta United. Ambos se desvincularon sin dejar un retorno económico directo, un antecedente que la comisión directiva quiere evitar con Salas.
En Núñez confían en acelerar el resto del éxodo durante los próximos días, aunque la falta de ofertas serias por el delantero le pone un freno a la planificación. El mercado no reaccionó con el interés esperado y los sondeos que llegaron fueron calificados de insuficientes por la tesorería.
La prioridad es conseguir un comprador que se acerque a una fracción razonable de los 10 millones invertidos. Mientras las propuestas no superen los 3 millones de dólares, el Millonario descarta negociar y el delantero sigue sin lugar en la consideración del entrenador Chacho Coudet, con el cierre del libro de pases como fecha límite para resolver un futuro que hoy está lejos de Núñez.
