(BUENOS AIRES).- River Plate preguntó por el defensor paraguayo Gustavo Gómez y la respuesta de Palmeiras enfrió de inmediato la negociación: 12 millones de dólares por el 50% del pase. La dirigencia del Millonario consideró la cifra excesiva y descartó avanzar con una propuesta formal.
La consulta llegó en las últimas horas, cuando el club de Núñez se comunicó con el conjunto brasileño para conocer las condiciones del experimentado marcador central, capitán y una de las máximas figuras del plantel paulista. La intención era evaluar la viabilidad de sumar jerarquía y liderazgo a la defensa del equipo que dirige Eduardo Coudet. Sin embargo, el pedido de 12 millones de dólares por la mitad de la ficha del jugador de 33 años sorprendió en Núñez y no hubo margen para seguir adelante.
El monto refleja el valor que Palmeiras le asigna a Gómez, quien mantiene un papel central dentro del plantel más allá de su edad. El paraguayo acumula una extensa trayectoria en el fútbol brasileño y en la selección de su país, y es considerado uno de los zagueros más confiables del continente. Su condición de capitán del conjunto paulista refuerza además la relevancia que tiene para el cuerpo técnico brasileño, algo que explica en parte las pretensiones económicas del club.
Con esta vía prácticamente descartada, River continuará evaluando otras opciones para fortalecer la última línea. La dirigencia sostiene que incorporar un defensor central sigue siendo una prioridad y mantiene abiertos distintos frentes en el mercado de pases. El objetivo es encontrar un futbolista que reúna las condiciones deportivas y económicas buscadas por el club, sin comprometer las finanzas en una operación que consideran fuera de escala.
El cuerpo técnico pretende sumar experiencia y solidez defensiva, sobre todo después de algunos resultados que evidenciaron la necesidad de mejorar el funcionamiento del equipo. Por eso, la búsqueda de un zaguero continuará en los próximos días mientras avanzan otras negociaciones. En Núñez trabajan en silencio para resolver el refuerzo antes del cierre del mercado, aunque el reloj corre y las competencias no dan tregua.
El interés por Gustavo Gómez existió, pero el pedido económico de Palmeiras transformó la operación en una posibilidad inviable. River deberá ahora cambiar de objetivo si quiere concretar un refuerzo en esa posición.
