(BUENOS AIRES).- River Plate concretó el regreso de Rafael Santos Borré tras alcanzar un acuerdo con el Inter de Porto Alegre por 2,5 millones de dólares por la totalidad del pase. El delantero colombiano firmó un contrato por tres temporadas y se suma como uno de los refuerzos más resonantes del mercado.
Teniendo en cuenta variables y costos adicionales, el monto total de la operación podría elevarse hasta los 2,7 millones de dólares. El propio Borré aceptó reducir su salario para facilitar su vuelta a Núñez, un gesto que aceleró el cierre de la negociación.
El regreso no fue casual. El entrenador Eduardo Coudet lo pidió expresamente, tras haberlo dirigido en Brasil. Su conocimiento del jugador resultó determinante para concretar una vuelta que en otras ventanas de transferencias no había prosperado.
Borré aporta jerarquía y una adaptación instantánea: conoce el club, el fútbol argentino y la presión de jugar en el Monumental. Durante su primera etapa se convirtió en una pieza clave del ciclo de Marcelo Gallardo, fue protagonista en títulos históricos, incluida la Copa Libertadores, y acumuló 55 goles con la camiseta de River.
La llegada del colombiano forma parte de un mercado de pases muy activo para el Millonario, que ya sumó varias caras nuevas con el objetivo de armar un plantel competitivo para pelear en todos los frentes. La dirigencia de River apuesta por un jugador que conoce a la perfección el mundo del club y que no necesita período de adaptación.
En ese esquema, Borré no llega como un refuerzo más sino como una pieza central en la reconstrucción ofensiva del equipo. Su capacidad para presionar, moverse por todo el frente de ataque y convertir goles le da a Coudet una carta fuerte para la temporada.
El delantero surgió como una solución inmediata para un River que buscaba goles y experiencia ofensiva. Su paso anterior por Núñez dejó una huella profunda: fue uno de los máximos goleadores del ciclo de Gallardo y determinante en momentos clave, lo que generó una identificación fuerte con los hinchas.
Con 55 goles en su primera etapa, su nombre quedó marcado en la historia reciente del club, y ahora tendrá una nueva oportunidad para ampliar ese legado. En Núñez lo esperan con expectativas altas, convencidos de que la vuelta del goleador puede devolver al equipo a lo más alto.
