(BUENOS AIRES).- River recibió un cachetazo en el mercado de pases al caerse la vuelta de Giovanni Simeone. La dirigencia había acercado una oferta cercana a los 9 millones de euros, pero Torino la rechazó y elevó sus pretensiones a una cifra próxima a los 15 millones. La distancia entre lo ofrecido y lo exigido resultó imposible de salvar.
El club italiano se mostró inflexible y no dio señales de querer negociar a la baja, lo que terminó por cerrar cualquier posibilidad. Recientemente había asegurado la ficha del delantero al ejecutar la opción de compra y lo considera una pieza importante de su plantel.
El propio Simeone veía con buenos ojos un regreso al club donde se formó. Surgió justamente de River y era uno de los grandes anhelos para reforzar el ataque. Sin embargo, su voluntad no alcanzó para destrabar la operación: la última palabra la tenía Torino, que no cedió en sus condiciones.
El presente del argentino en la Serie A refuerza la postura del club italiano. Viene de buenas actuaciones y es uno de los referentes ofensivos del equipo, un escenario que aleja aún más la chance de una salida en este mercado. La decisión final dependía exclusivamente de Torino, y el club dejó en claro que no iba a desprenderse fácilmente del jugador.
En Núñez consideraban que el valor pedido no se ajustaba a su planificación financiera. Por eso decidieron no continuar forzando una negociación que ya se presentaba demasiado compleja. La diferencia económica, que en los hechos duplicaba la oferta original de River, fue el obstáculo determinante.
River reconfigura su mercado
La caída de la negociación obliga a la dirigencia y al cuerpo técnico a rearmar la estrategia. Ahora River deberá evaluar nuevas alternativas para reforzar el ataque.
En ese contexto, vuelven a tomar fuerza otros nombres que ya estaban en carpeta. El club analiza si hará una inversión fuerte por otro delantero o si apostará por las variantes que ya tiene en el plantel. Lo concreto es que el mercado de pases entra en una nueva etapa para el Millonario, que deberá moverse rápido para encontrar un reemplazante a la altura de las exigencias del semestre.
El “no” de Torino marca un punto de inflexión. El regreso del “Cholito” deberá esperar, y River mira hacia otros objetivos para potenciar su ofensiva en los meses decisivos que se vienen.
