(BUENOS AIRES).- “En River hay preocupación” por la situación de Ian Subiabre. El club tasó al extremo en 8 millones de dólares, pero hasta ahora no recibió ninguna oferta concreta que se acerque a ese valor y la dirigencia ya le busca una salida definitiva.
El futbolista surgido de las inferiores perdió terreno en la consideración del Chacho Coudet, que lo relegó de la rotación en las últimas semanas. La intención del Millonario es venderlo en este mercado de pases, aunque el precio fijado enfrió las gestiones: los clubes europeos que lo siguieron consideran elevada la tasación y, por el momento, la realidad es que “no existen ofertas concretas para quedarse con los servicios de Subiabre”.
La única consulta formal llegó desde Midtjylland de Dinamarca, aunque ese destino no termina de convencer al futbolista. El jugador de la Selección Argentina Sub-20 prefiere esperar una alternativa de mayor atractivo y la negociación quedó estancada sin nuevos avances.
En Núñez también existe cierto malestar con Subiabre por distintos conflictos públicos que protagonizó en las últimas semanas. El club quiere resolver su situación cuanto antes, pero la falta de interesados concretos obliga a esperar una señal antes del cierre del libro de pases.
Los números de Subiabre y el mercado de River
El extremo disputó 44 partidos con la camiseta de River, en los que anotó 3 goles y repartió 3 asistencias. Los registros no alcanzan para justificar un salto inmediato a una liga de primer nivel europeo, pero en el club confían en su proyección y, como adelantó La Página Millonaria, “River pretende U$S 8 millones para dejar ir a Ian Subiabre”.
Mientras busca una salida para el juvenil, el Millonario ya concretó las incorporaciones de cinco futbolistas en este mercado de pases, entre ellos Nicolás Otamendi y Lucas Beltrán. La gestión de Stefano Di Carlo mantiene la premisa de priorizar calidad por sobre cantidad, con el objetivo de elevar el nivel del plantel para la segunda mitad del año.
La resolución del caso Subiabre es una de las cuentas pendientes urgentes antes del cierre del mercado. La dirigencia mantiene contactos informales y aguarda una propuesta concreta, mientras el jugador sigue sin definición sobre su futuro inmediato.
