(BUENOS AIRES).- “A Rufi la veo casi como una amiga. Nos contamos todo, hacemos planes y compartimos muchísimas cosas”, aseguró Rocío Pardo, esposa de Nicolás Cabré, sobre su vínculo con Rufina Cabré, la hija que el actor comparte con la China Suárez.
La productora teatral contó que conoció a Rufina Cabré muy rápido, en una cena que compartieron los tres. “Fuimos a cenar los tres y esa noche Nico casi no habló. Nos pusimos a charlar nosotras y pegamos desde el primer día”, relató. Su amor por Rufina Cabré quedó reflejado enseguida: “A Rufi la amo, es una niña hermosa y siempre lo digo”.
Pardo dejó en claro que no pretende ocupar el lugar de la madre. “Nunca voy a ocupar ni quiero ocupar el lugar de su mamá porque ella la tiene, pero disfruto mucho acompañarla desde el lugar que me toca”, explicó. También sorprendió al contar que hoy no desea tener hijos propios: “Hoy no quiero ser mamá. Estoy feliz con la vida que tenemos y con los proyectos que estamos construyendo”.
La madurez de Rufina frente a la exposición
La exposición mediática que rodea a la China Suárez podría ser un factor de presión, pero Rufina demostró una personalidad poco común para su edad. “Rufina es muy madura. Ve comentarios y sigue de largo”, señaló Rocío Pardo, y atribuyó esa fortaleza a la educación que recibe: “Tiene mucho que ver con la enseñanza de sus padres, con que sepa quiénes son realmente su mamá y su papá y que se quede con eso”.
La bailarina remarcó que el foco está puesto en proteger a la niña de cualquier conflicto externo. “A mi me sorprende lo bien que fluye todo cuando el objetivo común es el mismo”, admitió, en referencia a la armonía que lograron los adultos involucrados.
En ese esquema, Nicolás Cabré cumple un rol central. “Nico es papá y mamá en uno. Él se ocupa de todo, le encanta”, contó Pardo, y aseguró que el actor mantiene una comunicación constante con Rufina y con su expareja. Respecto a su propio trato con la China Suárez, la productora fue clara: “Sí, nos llevamos bien. Es la mamá de Rufi. El respeto y la buena onda tienen que estar porque son fundamentales”.
Pardo subrayó que la clave es que Rufina tenga en claro quiénes son realmente su mamá y su papá, y que con eso le alcanza para no dejarse afectar por las opiniones ajenas. La productora reflexionó que la gente opina desde una parte de la historia, no desde la historia completa, y remarcó que el círculo íntimo de la nena conoce la verdad. Esa red de contención, aseguró, es la que le permite a Rufina pasar de largo ante cualquier comentario negativo.

