(BUENOS AIRES).- “Estoy bastante pesimista y ya no proyecto a largo plazo nada”, confesó Sabrina Rojas al hablar de su relación con José Chatruc. La conductora de Pasó en América, que oficializó el noviazgo durante el verano, se mostró escéptica frente a las ilusiones del amor romántico en una entrevista íntima.
La actriz y animadora explicó que el ex futbolista llegó a su vida en un momento inesperado y pleno: “Pepe llegó inesperadamente porque llegó en un momento muy pleno de mi vida, en el que me sentía muy bien, muy completa y no necesitaba nada de nadie”. Sin embargo, a pesar de sentirse realizada, aclaró que ya no se permite fantasías a futuro: “Dure lo que tenga que durar, porque yo ya me pongo pesimista”.
Consultada sobre si confía en la pareja, Sabrina Rojas fue directa: “No, no es que no me tengo fe sino que estoy bastante pesimista y ya no proyecto a largo plazo nada”. Pese a ese desencanto, destacó las cualidades de Chatruc y dijo que es un hombre muy a su medida, muy íntegro y satisfecho. “Es muy espectacular salir con una persona que está satisfecha con su vida”, agregó.
La pareja se conoció gracias a Laura Franco, Panam, amiga en común de ambos. “Nos conocimos a través de Laura Franco, Panam, porque ambos somos amigos de ella y hemos coincidido en su cumpleaños, en cenas y salidas con ese grupete que tienen Laura, su marido y otros amigos”, relató Sabrina Rojas. Y reconoció que fue ella quien dio el primer paso: “Fui yo la que empezó a dar señales. Y Pepe me miraba como diciendo: ‘¿A mí?’”.
El flechazo, según contó la conductora, se cocinó a fuego lento. “Una de las últimas veces que nos cruzamos antes de que llegue el verano, fue en una fiesta a la que solemos ir todos, que es la de Tommy Muñoz, y yo ahí veía que él iba, venía, iba, venía y yo pensaba: ‘Ay, quiero que baile conmigo, quiero que esté acá, al lado mío’”, detalló. Después, las vacaciones los separaron —él viajó a Punta del Este, ella a Mar del Plata—, pero mantuvieron el contacto por Instagram y WhatsApp hasta que, en febrero, una cena selló la historia: “Hasta que en febrero volvimos a cenar y surgió el primer beso”, reveló.
A pesar de la chispa inicial, Sabrina Rojas dejó en claro que hoy prefiere vivir sin ataduras emocionales: “Dure lo que tenga que durar, ya sea un par de meses más o diez años, quiero que sea muy a conciencia y que siempre sea porque la pasamos bien”. Y remarcó que está atravesando uno de sus mejores años como mujer, lo que vuelve el vínculo más genuino pero también más libre de promesas a largo plazo.
Rojas afirmó que, por ahora, no piensa en duración sino en disfrutar el presente con quien describe como un hombre “a su medida”, sin proyectos forzados y con la única condición de pasarlo bien mientras la relación siga su curso.
