(BUENOS AIRES).- “Tengo mucha ilusión por Argentina por la amistad que tengo con Scaloni”. La frase de Luis de la Fuente, entrenador de España, resume el clima que se vive en la antesala de una posible final del Mundial 2026 entre la Roja y la Selección Argentina. Mientras los españoles ya esperan rival en Atlanta, la Selección Argentina debe superar este miércoles a Inglaterra para transformar en realidad el duelo que la Finalissima cancelada dejó en deuda.
España y la Selección Argentina debían verse las caras el 27 de marzo en Catar, en calidad de campeones de la Eurocopa y la Copa América, pero la escalada del conflicto en Medio Oriente malogró el partido y UEFA y Conmebol jamás acordaron una nueva sede. Aquella frustración encontró ahora una posible revancha máxima: la final del mundo. La única vez que se midieron en una Copa del Mundo fue en Inglaterra 1966, en fase de grupos, con triunfo argentino por 2 a 1 gracias a un doblete de Luis Artime.
Los amistosos posteriores fueron de extremos. En 2010, la Albiceleste recibió a la España recién coronada en Sudáfrica y la goleó 4 a 1 en el Monumental con tantos de Messi, Higuaín, Tévez y Agüero. Ocho años después, en Madrid, la Roja devolvió el golpe con un inapelable 6 a 1 en el Metropolitano, con triplete de Isco incluido, en la preparación para el Mundial de Rusia.
El conocimiento mutuo agrega condimento. De los 26 convocados por Lionel Scaloni, 14 militan o militaron en LaLiga: Rodrigo De Paul, Julián Álvarez y Nahuel Molina en el Atlético de Madrid; Giovani Lo Celso en Villarreal y Betis; Nicolás Otamendi en el Valencia, y Lionel Messi, emblema del Barcelona, entre otros. El propio Scaloni construyó su carrera europea en el Deportivo de La Coruña —siete temporadas—, Racing de Santander y Mallorca.
Esa raíz española de Scaloni incluye un vínculo estrecho con De la Fuente, que fue su profesor en el curso de entrenadores de Las Rozas. Preguntado por su preferencia para la final, el vasco primero jugó al manual: “el Inglaterra-Argentina es otra final anticipada, son dos de los cuatro mejores equipos del mundo, ahora mismo no estamos para preferencias”. Pero enseguida se sinceró: “Tengo mucha ilusión por Argentina por la amistad que tengo con Scaloni”.
El factor Messi también alimenta la ansiedad española. A sus 39 años, el capitán de la Selección Argentina transita su último Mundial con números de candidato: 8 goles y 2 asistencias que lo mantienen en la pelea por la Bota de Oro y el MVP. Para la afición, sobre todo la barcelonista, sería un cierre simbólico ver a su máximo ídolo enfrente de la nueva joya Lamine Yamal en la definición por la Copa del Mundo.
Antes de cualquier especulación, la Selección Argentina debe resolver la semifinal contra Inglaterra, que se juega este miércoles a las 16:00 (hora argentina) en el Mercedes-Benz Arena de Atlanta. Si la Albiceleste hace valer su corona, el domingo la final saldará por fin aquella Finalissima que el calendario y la geopolítica dejaron pendiente.
