(BUENOS AIRES).- «El partido es horrible, ¿qué querés que haga?», le contestó Eduardo Coudet a un hincha que le había gritado desde la tribuna que el equipo era horrible, en un intercambio que ocurrió durante el primer tiempo y que quedó registrado en pleno estadio de Victoria.
La frase del entrenador terminó siendo la síntesis más exacta de lo que se vio en la cancha. El equipo cayó uno a cero, llegó a la sexta derrota consecutiva en torneos locales y sigue siendo el único de todo el certamen que no sumó ni un punto ni convirtió un solo gol.
El gol que definió el partido nació de un error propio y evitable. Aníbal Moreno ejecutó un tiro libre cerca de su propia área y entregó un pase flojo e impreciso que terminó en los pies de Ignacio Russo, que no perdonó y puso el uno a cero para el local.
Una racha que no se veía desde 1911
El antecedente histórico es el que mejor mide la dimensión de lo que está pasando. Cuando cayó la quinta derrota al hilo en torneos de la asociación, los registros marcaron que algo así no le ocurría al club desde mil novecientos once, y esta noche llegó la sexta.
En el medio de esa seguidilla hubo de todo, incluso un gol en contra del propio Nicolás Otamendi en la caída ante Rosario Central. Esta noche, además, Ángel Correa quedó mano a mano tras un pase de Lucas Beltrán y lo frenaron entre dos sin que el árbitro cobrara nada.
«¿Te parece amarilla eso de Moreno? Ni falta fue, tenés que ser profesional», le reclamó Nicolás Otamendi al árbitro Andrés Gariano por la amonestación que recibió el volante sobre el cierre de la primera etapa, en una escena que quedó grabada.
La noche dejó además los debuts de Francisco Ortega y Tobías Andrada, los dos refuerzos que el entrenador puso de entrada para cortar la racha. Su continuidad quedó todavía más comprometida después de la reunión que ya había mantenido con el presidente del club.
